31 octubre 2006

Lecturas en el balcón

Hay algo en el blog de Luciérnagaa (vea en la gira mágica y misteriosa). Me interesan ciertas maneras de escribir. En los posteos, ella incluye palabras como "serestrenado", "tantoquedecir". Esas palabras (apresuradas, titilantes) se convierten en otras. Si bien tienen el mismo significado también tienen otro, dado por la pulsión, por la necesidad de querer decir más donde no hay tiempo.
Me gustaría tener más opciones:
1. hayqueseguir
2. diosnoquiera
3. nomerompaslaspelotas
4. setehagalabocaaunlado
Lindas, ¿no?

Para delirios

1. Tome una pastilla.
2. Tome otra, por las dudas.
3. Llore (siempre ayuda)
4. Lea.
5. Y lea.

29 octubre 2006

Delirios

1.
Daniel Guebel escribe en Perfil del domingo 29 de octubre: "(...) Meses más tarde, mi seudónimo y el título de mi libro aparecieron en la lista de finalistas del diario. De inmediato, me convencí de que sería el ganador: desde ya, mi novela es extraordinaria. Mi único riesgo era que tuviese la desdicha de enfrentar a un autor inédito o a un alumno de taller literario, especies ambas que son usuales fabricantes de convencionales libros que las empresas e instituciones premian para demostrar que dan oportunidad a los nuevos talentos (...)"
2.
¿Guebel jamás fue inédito?
3.
¿Los alumnos de taller son fabricantes de convencionales libros?
4.
Amiguismos y diatribas, vea.

26 octubre 2006

Provocaciones


1.
Sólo tengo ganas de escribir en un estado explosivo, en la fiebre o la crispación, en un estupor metamorfoseado en frenesí, en un clima de ajuste de cuentas en que las invectivas sustituyen a las bofetadas y a los golpes.
2.
Escribir es una provocación, una visión afortunadamente falsa de la realidad que nos coloca por encima de lo que existe y de lo que nos parece existir. Hacerle la competencia a Dios, superarlo incluso mediante la sola virtud del lenguaje: ésa es la hazaña del escritor.
(E. M. Cioran, Ensayo sobre el pensamiento reaccionario, 1977)
(Imagen: Carlos Amorales, artista mexicano que expone en Malba)

17 octubre 2006

Lecturas en el balcón

1.
No hay nada mejor que convertir el concepto del balcón (mi balcón), ese rectángulo al aire libre con piso rojo y baranda azul, en una metáfora del universo (el mío, el tuyo, el de cualquiera). Será que ahí paso la mitad de mi tiempo. Será que desde ahí puedo ver el mundo de otra manera. Pienso que el balcón puede ser ese lugar ¿imaginario? ¿real? donde está la vida y la muerte (juntas, mamá, sí, juntas: está muerto, ¿no entendés?, m-u-e-r-t-o.); un lugar donde siempre existe el viento (¿movimiento?, ¿tempestad? ¿esos susurros que puedo escuchar al anochecer?), donde uno es víctima del sol y de la tormenta (y te gusta). Hablar de metáfora de la vida sería simplificarlo demasiado, hacerlo demasiado obvio. Pero ese es mi balcón. Y por la vida, por mi balcón, escuché frases, oraciones, sentencias. Esta semana hubo dos:
- HP (que no es otro que Hewlett Packard) dijo: "Cuando la más secreta piel de las mujeres surgió entre las prendas que caían, la respiración de los espectadores ya se agitaba".
- Glamour et dijo: "con el labio partido y un violeta golpe en un ojo".
2.
El domingo, en la fiesta que hicieron las chicas de Apettite en su carnicería nueva, Amorales me decía que había ido a bailar cumbia colombiana a Constitución. "Está padre", dijo.
Me quedé con eso, y con la imagen de Silverio (para + www.nuevosricos.com y compruebe que: "is an aspiring cult label project based in Mexico City and Amsterdam with a catalogue of highly eclectic sounds: neo-romantic, rock"). Silverio, pinta de pastor evangélico con rulos, oscuro pelo largo (negro, negro), saco blanco, camisa negra, se movía con cada golpe de la electrónica para un lado y para el otro, se quitaba el saco, luego la camisa. Decía: "bailen putos". Y la gente, bailaba. "Pinche cabrón", decía, aunque fuese frase hecha de Amores perros (y quizás por eso). La voz con un reverb fantasmagórico y freak. "Total", décía Chica (otra, chica). También eran testigos mudos, tres balanzas rotas, colgadas en un rincón. ¿Asistentes? Un punkie con peinado punkie y tachas; una chica Bond Street; una chica sensible y otra más sensible aún. Y había más que no me acuerdo. Todos se movían, de un lado a otro, como Silverio.
3.
Morrison no estaba.

09 octubre 2006

¿Qué pasa con este blog?

¿Te aburriste que no posteas más? A vos te hablo, Prats. ¿Te quedaste afónico de gritar los goles de River? Pero si no te interesa el fútbol, Prats. ¿O sí? No escribís porque preferís quedarte acostado en la plaza, mirando las nubes, el cielo, te quedás colgado en la Bond mirando cómo se tatúan y no hacés nada, nada, como el Gordo Soriano. Eso pasa. Ya no vas a ver nada, ninguna obra. ¿O sí? La tempestad estuvo buena, ¿no? La de Wainrot, la que tiene escenografía de Carlos Gallardo. Está buena, ¿no, Prats? Te vi, Prats, estabas ahí, en esas butacas del San Martín, sin aire acondicionado, entre personas (¿eran personas?), bailarines, butacas, lindas butacas, cómodas, lindas butacas, Prats, y sí, estabas ahí y te ibas corriendo a comer con tus amigos a El Desnivel, Prats, y yo te vi, estabas ahí, solo en la mesa de seis, porque todos tus amigos fuman y vos no, y ahora que no se puede fumar, Prats, te quedás solo, porque el tabaco, para vos, es una mierda, Prats, mierda, mierda, mierda, dice Symns y te divierte cuando habla, después de irse al baño a darse con un poco de merca, Prats, y entre tanto, mientras tus amigos, Prats, fuman en la calle, vos, solo, jugás con una pelotita confeccionada con la miga del pan viejo que sirven en el Desnivel, Prats. ¿Escuchaste el disco de Coiffeur? ¿Cúándo sale? Está bueno, ¿no? ¿Suponés? ¿Por qué suponés, acaso no lo escuchaste, vos que siempre escuchás los discos antes que nadie, porque la gente (qué palabra, Prats) te los muestra para que les des tu opinión, Prats? Me cansaste, pero también te vi en el recital de Bicicletas, ¿te acordás? Psicodelia, Prats, psicodelia, y ahí estabas saludando gente, entrando al baño del humo, delirando, Prats, en el baño del humo. Pero esos son sueños, Prats, te dije que dejaras de soñar, la vida real te despeina, Prats. ¿O no?
Morrison

03 octubre 2006

Los Suicidas


Juan Villegas rompió la maldición. Al fin, un texto de Antonio Di Benedetto pudo ser llevado al cine. Los Suicidas es una historia de amor envuelta en una atmósfera que asfixia. Es la relación entre Daniel (Daniel Hendler), un joven periodista, y Marcela (Leonora Balcarce), su fotógrafa, enviados a investigar un supuesto suicidio. Pocos saben, pero Daniel es un especialista en ese tema: en su familia suman 13 los suicidios, incluido el padre de Daniel que tuvo la buena idea de suicidarse el día del cumpleaños número cinco de su hijo. Villegas continúa con el laconismo de su anterior película (Sábado, 2001), pero esta vez no tanto como una marca generacional sino como una marca casi hereditaria, la marca indeleble de la vida depresiva. Hay una dramaturgia del silencio donde los personajes, a partir de miradas o gestos casi indescifrables, construyen su relación.
Actuaciones Es imposible no enamorarse de Leonora, una y otra vez, como en otras películas. Y se agradecen los escasos momentos donde le asoma la sonrisa. Daniel Hendler, por su parte, tiene momentos fantásticos, principalmente cuando demuestra la relación que su personaje tiene con las mujeres. Sin embargo ya comienza a ser casi un cliché los tonos de actuación. No creo que sea problema de él sino de los personajes que elige. Es cierto, este personaje lo requería (y eso está bien) pero como elección profesional sería muy sano que en algún momento pudiera romper con esos personajes que interpreta.
Detalle Hay una escena maravillosa en la que juegan a no decir ni sí ni no ni blanco ni negro. Esa escena rompe (gracias a la soltura de ella) toda la asfixia de la historia.
Data Se estrena el 5 de octubre. Y además, Adriana Hidalgo está reeditando la novela.
Vea cine nacional y fume marihuana. A todos les hace bien.

Dice: Emilio García Wehbi


La belleza obscena
Hay un concepto de lo obsceno que está cerca de Bataille y donde lo oscuro del principio y lo oscuro del fin, se tocan. El principio y fin de la vida. La pulsión entre eros y tánatos. La lucha a muerte que se da en nuestra vida, en el arte siempre es oscura. Y para mí es fundamental que el criterio de lo obsceno aparezca en todas mis obras. Cuando digo obsceno no me refiero a lo pornográfico sino a lo que está fuera de escena, que no debería ser visto. Primero porque el terreno del arte permite transitar lo que en lo socialmente correcto no podría hacerse fuera de un terreno artístico. Por un lado en esta idea de lo obsceno se da una lucha entre la vida y la muerte, del placer y el dolor, que es una lucha descarnada y que de verdad produce tensiones que son interesantes para la escena o para el arte en general. Esta oscuridad que aparece en mis obras me parece que tiene que ver con esto: con una idea de pulsión, de pelea, de vida y de muerte. Y en este sentido no estoy de acuerdo cuando se dice que mis obras son oscuras. Yo creo que son luminosas. Son vitales. Es una lucha de la oscuridad con la luz. Como en el programa de los claroscuristas del Renacimiento o de los pintores flamencos. Allí existe la tensión entre la luz y la oscuridad. Que, a priori puede decirse: qué oscuridad tremenda hay en esta pintura, pero luego registrás la tensión. El pulso vital y al mismo tiempo el otro pulso, el pulso final. Y esto es lo que me interesa de lo obsceno, de lo oscuro, de lo violento.

La crítica al ser humano
En mis obras hay algo de lo que Müller llamaba “utopía negativa”. La intención es trabajar de forma especular, siendo quien trata de organizar un espejo para quien vea se vea reflejado. Y en este sentido se da la crítica social. Cuando claramente intento romper la cuarta pared, comunicarme directamente con el público y buscar siempre nuevas formas de vínculo entre obra y espectador. Evidentemente hay algo para decirle al público y y es: “mirémonos”. No hay ninguna idea de bajada de línea, ninguna obra suprema que le enseñe al público. Sino que quiero romper la barrera para establecer una dialéctica. Esto monstruoso que se generó, esta obra, es parte del alma de los que estamos sentados. Y éste es el sentido de esta comunicación constante del público y del sentido de hablarle sobre el aquí y el ahora, o a veces tematizar sobre política o tematizar sobre cosas que rayan en lo indecoroso o en lo obsceno, básicamente por esto: buscar nuevas formas de comunicación para hablar casi siempre del mismo problema.

30 septiembre 2006

Sonámbulo

Todavía estoy despierto. Los ojos rojos, la inconciencia de no dormir, un zumbido continuo, inquebrantable en mi oído izquierdo. Toda una noche por Buenos Aires, de un lado a otro, imágenes de seres que deambulan entre humo, luces. Siento frío. Amanece. Camino alrededor del aeropuerto y pienso en lo que dijeron los chicos después de la cena: un avión contra una avioneta. Hay muertos, dijeron, en Brasil, dijeron y entendí el tema del radar, de los radares sudamericanos, de la mierda que son los radares sudamericanos y sí, debo irme, debo buscarla, quizás me aguarda en retiro, o quizás todavía no llega, quizás no llegue nunca.

24 septiembre 2006

Fuerzabruta


Un mes antes de estrenar su primer espectáculo (y hasta ahora único luego de alejarse de De La Guarda por estar harto de girar por todo el mundo siempre con la misma obra, Villa Villa), Diqui James, despatarrado en el sillón blanco de su oficina de la calle Humboldt, hablaba de manera verborrágica y contundente sobre sus visiones del teatro. Reconocía que no era un teórico ni un intelectual: él sólo quería hacer un teatro que se alejara de lo aburrido y ceremonioso.
Fuerzabruta se presentará del 17 al 29 de Octubre en la ciudad de Córdoba para desembarcar en el mes de Noviembre en Buenos Aires.
¿Escribir teatro?
Cuando se dice escribo teatro ya te das cuenta de que hay, históricamente, una cosa muy fuerte entre la literatura y el teatro. Y me parece que hay que salir de ahí. Más allá de que sigamos hablando y que se hable de la manera como quieras... de la poética... pero me parece que hay una cosa muy diferente entre hacer teatro o embarcarse en la teatralidad, que escribir. Creo que si empezamos por ese lado, va a resurgir todo. Sería como valorar la teatralidad más que la literatura.
El teatro solitario
Yo envidio a los escritores porque los hijos de puta pueden leer a sus autores favoritos tal cual, y si saben el idioma pueden leerlo sin traductor, tal como el tipo lo escribió. Entonces, a los escritores les encanta leer. Claro, si pueden elegir lo que quieran de cualquier lugar del mundo, de cualquier época. Eso es increíble: los tipos tienen en sus manos lo que escribió. En cambio, el teatro es una soledad tremenda. Porque lo que te queda es lo que podés ver en tu ciudad o, si tenés dinero y podés viajar, podés ver las obras que se están haciendo en otras partes del mundo. Pero no todas las que se hicieron. A lo sumo podés leer un puto artículo de algún intelectual, que por ahí te dice algo copado, o te leés el libro de Artaud y te imaginás lo que el tipo estaba pensando. O ves una foto, pero nunca vas a poder ver la obra. Nunca. El pintor puede ver la obra de arte, el escritor también. Así, el que hace cine se instala en una filmoteca y puede ver todas las películas que quiera. Yo los envidio. Y me parece que eso influye mucho en la evolución del teatro porque cada uno está muy solo al crear una obra. Está solo. Porque todos los tipos que hicieron teatro en la historia del teatro no están. Y las obras ya no se hacen. Por más que leas Shakespeare, estarás leyendo literatura, nunca viendo teatro.

21 septiembre 2006

Se fueron todos (de gira por blogs IV)

(¿Todos? para + pezmecedora.blogspot.com)

a. prats dijo...
Se está produciendo un silencio que me inquieta. Por dios, que alguien hable, discuta, grite. Algo. Ya no se producen debates, ya nadie opina en contra de nadie.
Luciernagaa dijo...
Si no? como una fiesta que terminó o se trasladó hacia otro lugar y solo nos quedamos unos pocos que no nos queremos ir. Se la pasa bien acá.La metáfora de la fiesta era casual pero adrede. Hay que saber virar hacia otros puertos.
a. prats dijo...
No me diga que se fueron todos, Luciernagaa. No lo puedo creer.
Luciernagaa dijo...
Nos quedamos solos en casa ajena, Prats.
a. prats dijo...
Recuerde las épocas de Pop City, Luciérnagaa. Recuerde los temas de The Cure, The Smiths. New Order. Salte. Baile. Grite.
gzal dijo...
No hay caso, uno se va unos días a la playa, vuelve, y esto resulta que se desertizó. ¿Pero que hizo, Prats, por el amor de dios, qué hizo?
a. prats dijo...
Es lo que me pregunto yo cada vez que alguna chica que no recuerdo el nombre me dice que soy padre: qué hiciste, Prats, qué hiciste.

Sexo, droga y rock and blogs


para + http://hojasdetamarisco.blogspot.com/

a. prats dijo...
Para estar dentro de los links de Editorial Tamarisco, ¿hay que suscribirse? ¿llenar alguna solicitud? ¿hacerse amigo de la asociación amigos de editorial Tamarisco? ¿o qué?
10:53 AM

Editorial Tamarisco dijo...
Con amistad no se logra nada, Prats. Con dinero, casi casi todo. Escuchamos ofertas por línea privada.
11:56 AM
a. prats dijo...
Mi abuela siempre me decía: no pagues por nada salvo por sexo, todos pagamos por sexo, todos, de alguna u otra manera. Esa frase me quedó grabada. No sé por qué.
5:41 AM

17 septiembre 2006

Los mecanismos

Acabo de llegar del teatro: Marcelo Ezquiaga presentaba su tercer disco, que lleva como título el nombre de su banda, Mi Tortuga Montreux.
El año pasado, sentados en un bar, Marcelo me comentaba que no tenía claro cómo era el disco que quería hacer pero aseguraba que para él “es un gran desafío la canción”. Citaba a Charly García, a David Bowie como artistas que lograron renovarla. Entendía también que ellos habían logrado obtener ese elemento que hace a una canción un mecanismo perfecto: “más allá del sonido y el ritmo, más allá de la letra y de la poesía, hay un elemento que es el innombrable, que hace que te olvides del sonido y de la letra, incluso de la estructura, es un elemento que no te permite darte cuenta qué es una estrofa o qué un estribillo o un puente: sería algo así como una magia”.
Después, otro café:
Me contás que absorbés información todo el tiempo. A partir de ahí, ¿cómo es tu relación con la influencia y tu posterior producción?
¿Escuchaste hablar de la angustia de las influencias?
La padezco.
Entonces todos las padecemos. A mí me pasan dos cosas. Por un lado la búsqueda de la identidad. Que se va dando de a poco. Es prueba y error, tratando de buscar la autenticidad en lo que uno hace. Tratando de estar cada vez menos afectado. Lo cual para mí es muy importante. No sé si es naturalidad lo que intento conseguir porque no sé si en la música puede existir naturalidad. Porque uno crea algo. Pero sí cada vez intento ser lo más sincero posible en lo musical y en las letras. Y después está lo que uno va escuchando en todo momento y te va influyendo. Y junto con eso está la decisión de cuánto te tiene que influir y qué te tiene que influir. Porque yo escucho de todo, pero no puedo, a la primera de cambio, adaptarme a eso. Soy un entusiasta, es verdad, y creo que es una buena característica de un artista ser entusiasta. No creo que exista esa imagen del tipo que está solo en su casa y lo van a buscar porque es un genio. Tenés que ser un entusiasta, relacionarte con la gente, tocar con ellos y presentar tus cosas y mostrarlas al público.
(este tercer disco está bien, pero Fondo --del disco Mapa-- sigue siendo uno de sus mejores temas, indudable) Y como siempre, casi como en un ritual, los tarjeteros del rock indie haciendo de las suyas en la entrada y la salida:el miércoles 20, Bauer en Unione e Benevolenza. El jueves 28, Flopa en Bar Tuñón. No se olvide. Y obviamente, el 5 de octubre todos en la presentación Bicicletas: todos con cintitas rojas.

27

Morrison murió a esa edad, pero ¿existe la crisis de los 27?

09 septiembre 2006

El teatro brutal

Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio (LEGOM) es dramaturgo mexicano. Aunque él se siente incómodo cuando lo mencionan como el enfant terrible del teatro de México, sus obras son descarnadas. Incomoda su discurso, sus imágenes, sus ideas. Aquí, un fragmento de una charla que mantuvimos durante el Festival Internacional de Teatro de Bogotá.
México, el teatro y un modo de pensar
"En México tenemos grandes poetas, grandes narradores, pero nuestros dramaturgos son estúpidos. Siempre lo fueron. Nuestra dramaturgia nació siendo vieja y sigue siéndolo. Nuestros dramaturgos siempre fueron menores que nuestros poetas y narradores. Y yo, como narrador, me estaba muriendo de hambre. Entonces probé con el teatro y funcionó. Después conocí muchas cosas del teatro. Desde la literatura desconocemos mucho al teatro y lo denostamos mucho y con justa razón. El teatro ha sido, desde los griegos en Occidente, el lugar donde se experimentan los modelos de ser humano por excelencia. En el drama es el lugar donde siempre se han experimentado los modelos de representación. El teatro sería más como las matemáticas: un sistema de relaciones muy precisas, no tan abierta como la novela. Es más un sistema de relojería y eso me gusta mucho. Y creo que la gota para decir: lo mío es el teatro, fue precisamente el modelo de la contradicción que establece Esquilo, que sigue siendo vigente y que es el que fundamenta el teatro. Es decir, un personaje es una suma de contradicciones y es una contradicción contra el espejo de enfrente. Ese es el primer principio para que haya drama, para que haya personaje, para que haya acción y todo. Pensar al ser humano a partir de sus contradicciones, para mí, para entender el mundo, fue el modelo de pensamiento que más me ha servido. Y ese lo encontré en el teatro."
Modelos para leer el mundo
"En este mundo incomprensible, en este mundo idiota, si uno no tiene un buen modelo para leerlo, está jodido. Y a mí el teatro me lo dió: me dio un modelo que me es suficiente para, a partir de ahí, entender otras cosas. Incluso para escribir novela. Ahora puedo abordarla desde otro lado."
Funciones del teatro
"Cuando encontré al teatro, encontré otra cosa que uno puede hacer en la vida. Desde el teatro puedo denunciar muchas cosas sin hacer un panfleto, sin estar en la valla, sin otras mierdas. No hay peor denuncia que el hecho de representar al hombre y ponerlo en vivo, en el aquí y en el ahora de la escena. El hecho de mostrar en la escena al hombre y sus contradicciones es la mejor denuncia. Lo que tenemos que denunciar es al ser humano. No a un pedacito como al Estado o al individuo. No. Tenemos que denunciar al ser humano en su totalidad y el documento que debemos dejar es ese."

Dios y desesperanza
"La comedia es desesperanzada. Ionesco decía: la tragedia tiene salida, la comedia no. Yo escribo comedia y la comedia es desesperanza. Creo que sí hay salida. Es decir, en el cine de los años 60 o de los 70, ves a los hijos del nihilismo. Yo creo que no es cierto. Yo no puedo hablar por un niño en Africa. Sí, creo que todo esto es una chingada, que no hay salida pero la única que nos queda es vivir el día a día y ser felices. Hay un asunto de solidaridad. Nuestro papel ahora es sobrevivir y la salida no está por el individualismo. Y debemos gozar lo que podamos gozar. Ya no hay un mesías. Un mesías que te diga hacia dónde va. Hubo muchos que nos dijeron hacia dónde teníamos que ir y seguimos en la misma. En las novelas de Beckett encontramos el tema de la denuncia de Dios. Nietzsche lo declara muerto, entonces después, el siglo XX se olvida de hablar de Dios, porque ya está mal visto hablar de Dios: ya está muerto. Pero Beckett lo trae a la palestra y dice que ese dios que según Nietzsche se murió no está muerto sino que sigue haciendo las mismas chingaderas. Y es el dios de Bush, es el dios de mi presidente Fox. Entonces en mis obras siempre está presente ese asunto cósmico del Dios Beckettiano. Mi modelo de Dios se ha ido modificando. Pero ahí está el Dios de Beckett. Es ese el dios que sigue haciendo chingaderas y hay que denunciarlo porque es un hijo de puta."

(c) ysimenieganelblog, 2006

07 septiembre 2006

Los rojos


a. prats dijo...
Chica, en el blog de Isadora se planteó la posibilidad de que la próxima vez que vayamos al teatro, todos llevemos una cinta roja o algo así que nos identifique. La gente de Entropía se puede sumar, claro que sí. Dani Umpi también se suma.
El usuario anónimo dijo...
porrrrrrrrr diossssssssssss!
bitacorasensorial dijo...
a.prats es Enrique Macaya Marquez y Raster es Gabriel garcia Marquez. Seguro que si.
chols dijo...
no sé si prats será macaya márquez, pero es seguro que raster es algo así como un gabo nacional.
lachica dijo...
En cuanto a la cinta roja, accedo si y sólo si van (vamos) todos, es decir: turken, arolo, raúlt, prats, isadora, chols, gzal, entropia, usuario anónimo, lula, bitacorasensorial y, por supuesto, el misterioso ráster... qué tul?

06 septiembre 2006

De gira por blogs II

a. prats dijo...
Isadora, dando vueltas por blogs me doy cuenta que frecuentamos el mismo circuito de teatro off: ¿será que Pensotti, en "Los Muertos", no quiso hablar de desaparecidos conscientemente y después de todo habló de ellos todo el tiempo?
Isadora dijo...
Parece que no sólo frecuentamos mismo circuito off sino mismo circuito bloggero. Y si, estoy absolutamente de acuerdo respecto de Pensotti y su obra. Efectivamente, es imposible sacarse esa idea de la cabeza.
a. prats dijo...
Estoy de acuerdo con el comentario que hace de Sex. Fue una experiencia interesante. Extraña, desde luego. ¿Se quedó a la charla pos obra?Me dieron ganas de conocerlo a Rene.Si no fue le recomiendo "espía a una mujer que se mata", de Veronese. A mí me gustó.
Isadora dijo...
Si, sí. Me quedé. Pero, francamente, no fué muy reveladora... A René debo decirle, tuve el gusto de conocerlo. E incluso, fuí tan descarada que me animé a torearlo y discutirle algunas cosas. Ver la obra, aunque en versión Cáceres, estuvo bueno, sobre todo despiués de escucharlo.
a. prats dijo...
Isadora, debo decirle que usted está en la movida. ¿Usted es alemana? ¿tiene descendencia? ¿Es actriz? ¿tiene descendencia? ¿Sobre qué lo toreó a Rene? No me deje así, por favor se lo pido.
Isadora dijo...
No, no... No soy alemana. Ni actriz. Podría definirme, en todo caso como proto-dramaturga. A Pollesh lo conocí porque fuí invitada a una charla que dió cuando estuvo acá. Y la discución... Un poco larga de contar en este formato. Lo que le puedo decir es que fué con traductora de por medio.
a. prats dijo...
No sea humilde y reconozca sus dotes dramatúrgicos. Debería postear lo que recuerda de esa discusión (no con traductor como lo de Pensotti) sino Rene Pollesch y Usted. Hablando de eso, no le parecía que en ciertos momentos de Los Muertos, el traductor estaba de más? No digo siempre, que quede claro.
Isadora dijo...
¿El traductor? En el preciso momento que empecé a sentir que iba a ser complicado de sostener, se retiró casi del todo. Lo que se dice, buen timming.
a. prats dijo...
¿Y está escribiendo alguna obra?
Isadora dijo...
Prats, usted es un misterio que nadie puede develar y se la pasa haciendo preguntas... Si. Estoy escribiendo. En eso estamos...
El usuario anónimo dijo...
Para mí que Prats es Spregelburd.