03 octubre 2006

Los Suicidas


Juan Villegas rompió la maldición. Al fin, un texto de Antonio Di Benedetto pudo ser llevado al cine. Los Suicidas es una historia de amor envuelta en una atmósfera que asfixia. Es la relación entre Daniel (Daniel Hendler), un joven periodista, y Marcela (Leonora Balcarce), su fotógrafa, enviados a investigar un supuesto suicidio. Pocos saben, pero Daniel es un especialista en ese tema: en su familia suman 13 los suicidios, incluido el padre de Daniel que tuvo la buena idea de suicidarse el día del cumpleaños número cinco de su hijo. Villegas continúa con el laconismo de su anterior película (Sábado, 2001), pero esta vez no tanto como una marca generacional sino como una marca casi hereditaria, la marca indeleble de la vida depresiva. Hay una dramaturgia del silencio donde los personajes, a partir de miradas o gestos casi indescifrables, construyen su relación.
Actuaciones Es imposible no enamorarse de Leonora, una y otra vez, como en otras películas. Y se agradecen los escasos momentos donde le asoma la sonrisa. Daniel Hendler, por su parte, tiene momentos fantásticos, principalmente cuando demuestra la relación que su personaje tiene con las mujeres. Sin embargo ya comienza a ser casi un cliché los tonos de actuación. No creo que sea problema de él sino de los personajes que elige. Es cierto, este personaje lo requería (y eso está bien) pero como elección profesional sería muy sano que en algún momento pudiera romper con esos personajes que interpreta.
Detalle Hay una escena maravillosa en la que juegan a no decir ni sí ni no ni blanco ni negro. Esa escena rompe (gracias a la soltura de ella) toda la asfixia de la historia.
Data Se estrena el 5 de octubre. Y además, Adriana Hidalgo está reeditando la novela.
Vea cine nacional y fume marihuana. A todos les hace bien.

7 comentarios:

Luciernagaa dijo...

Ja! (esa reflexión final....)
Escuché hablar bastante de esa peli, hay expectativa. Interesantes apreciaciones suyas al respecto.

fumando espero dijo...

Y por qué no disentir?
Villegas hace en Sábado una horrosa película, olvidable, tardía generacionalmente, con ese insoportable actor que es Hendler (o sea, no puede dirigir actores) pero como es un chico "el amante" parece que nos llegó Godard, o nuestro Rohmer. Pero le falta le falta le falta.
Después te cuento. Admirador de di Benedetto y espectador de cine nacional, iré con expectativas. (espectador y expectativas serán de la flia?)
Y posiblemente, fumaré un troncho antes de entrar!!!
Marihuana legal

Luciernagaa dijo...

Con Sábado estamos de acuerdol Llega un punto donde querés arrancarle el cigarillo a Moro anghileri y decirle ¨no sabés hacer otra cosa que no sea fumar?¨.
Ja, viene al caso, hablando de la marihuana.
Con respecto a eso, pensaba que no pasa por fumarse un caño para pasarla bien o en todo caso ¨entrar en la atmósfera¨ que ese tipo de películas proponen. Ahora, cuando la peli está hecha para eso (o se nota que hubo una ¨drogadicción gral¨ en el proceso) y los que se ríen son solo los que están drogados y vos not e drogás, te da un poco de bronca.
Unma y mil veces: círculo cerrado círculo abierto. Todo para por estar fuerta o dentro de ese borde, se entiende?

a. prats dijo...

Mi comentario del final no fue para encenderlo antes sino para encenderlo después: la película tira mucho para abajo. Y estoy de acuerdo: Villegas llega después de Rejtman. Y Hendler pareciera no poder actuar de otra cosa. Vean y comenten.

Romana dijo...

¿Y si una no va nunca al cine?
Pero eso sí, Di Benedetto completo, eso sí.

Isadora dijo...

La vi en el el festival de cine independiente último. La odié. Pudo haber calificado como una de las cinco películas de las que me levanté del cine y me fuí en toda mi vida. Pero gusto de sentarme muy adelante y justo en el medio. Así que me la banqué como una duquesa hasta el final y mastiqué remordimiento por unos cuantos días.
¿Vió la de Lerman, Prats?
¿Vió Agua?
Vea y comente...

Anónimo dijo...

Villegas hace pelota una excelente novela como "Los suicidas". Su película es insoportablemente insípida. Hay que hacer las cosas mal para aplanar tanto una obra basada en Di Benedetto....