17 enero 2007

La zona

foto: La infancia de Iván, 1962.


3 de septiembre, 1970

También siento pena por esos llamados artistas, poetas y escritores que sienten que no pueden trabajar, pero de lo que hablan no es de trabajar sino de ganar.

Uno no necesita demasiado para ser capaz de vivir. Lo más importante es poder ser libre en tu trabajo. Por supuesto que es importante poder filmar y exhibir, pero si eso no es posible todavía te queda el asunto más importante de todos: ser capaz de trabajar sin pedirle permiso a nadie.

Si un escritor desprecia sus dones naturales dejando de escribir porque nadie lo va a publicar, entonces no es un escritor. El artista se caracteriza por su urgencia de crear, que por definición es un acompañante del talento.


(de los diarios del director ruso)

16 enero 2007

rock trip

Me encanta tener groupies.
Julia dijo...
el nuestro es un sitio web de cultura,
pero de cultura rock, hecho por pibes q viven acá a la vuelta,
así q podés recomendarlo, no?
Deambule. Delire. Disfrute.
Recomendado Prats: www.elsilenciorock.com.ar
pd. Para que no se me ofenda la gente de alemania, transite también por spex
Y para que Hunter Thompson no baje del cielo con la cara destrozada por el escopetazo, inevitable

i-D




Dicen que el rostro que aparece en los carteles de "viva la ciudad", sí, ese vadentro de la estrella amarilla no es Annie Lennox sino que lo sacaron de una tapa de I-D, del 50 aniversario. ¿Será?
Prometo parar con las revistas e irme a mi balcón a descansar.

trip: un viaje



Hace un par de semanas, mi amigo Jacob trajo de San Pablo una revista brasileña en papel, que yo leía de vez en cuando por internet: Trip. Casi tan enorme como nuestra Big Kulo (o no, nada puede ser tan grande como nuestra Big Kulo) encontré un par de ideas interesantes. El sitio tiene secciones y notas excelentes. Lea la nota a Arthur Verissimo (jornalista gozo) y el verdadero periodista gonzo (y el mais grande) Hunter Thompson.


En el número 149, el editor Paulo Lima (nada que ver con el realismo visceral de Ulises Lima) decía:

"Esta edição da Trip inaugura a segunda fase deste projeto, orgulhosa por ter concluído a primeira que, entre outras coisas, ajudou a tornar a reflexão sobre o que é felicidade e sobre a necessidade de nos reequilibrarmos sobre este planeta, algo absolutamente presente nos mais diferentes tipos de rodas, ambientes, meios de comunicação, fóruns de debates e cérebros. E, nesta segunda fase, nossa pretensão é de aprofundar ainda mais, revisitando e revolvendo até as vísceras os temas propostos em 2005, porém de forma mais livre, mais vertical e ainda mais solta e divertida. Nossa missão nunca esteve tão clara e transparente e é a ela que nos entregaremos com total e absoluta inteireza.E, para começar, vamos buscar na sociedade brasileira os notáveis que, em muitos casos, décadas antes deste modesto veículo já vislumbravam o todo ou parte desta nossa mesma tese e que dedicaram e dedicam a maior e melhor parte de suas vidas a fomentar a reflexão e a prática das mesmas buscas."


Algo de eso también intenta ysimenieganelblog.


Deambule.
Algunos chicos, sabrán agradecerme. Y las chicas, también.
Bonus track: Algunas de las mejores revistas de cultura (pop o no) que puedenencontrarse en la web:
Village Voice, Zona de Obras, Bulgaria (buena mag de diseño y más), Canecalón, Salon, The New Yorker, Q (ahora puede ver algo del Festival de Glastonbury) y hay +, pero estoy de vacaciones y no quiero pasarme mis días frente a una computadora.
Deambule. Disfrute.

15 enero 2007

Sólo luz


A Raúl Carnota no le interesaba aparentar nada. Aquella tarde, en su alargado departamento de la avenida Caseros, Carnota escuchaba un tema de Gwen Stefani (ex cantante del grupo No Doubt) con el dial clavado en la radio Kabul (FM 107.9). Caminaba desarticulado, con su largo pelo de vikingo y su rostro de aires piazzolianos hasta la cocina.
Ayer (domingo) escuchaba Sólo luz, el último tema del disco Lumbre (gran tema, gran versión, gran disco), de Mariana Baraj, que pertenece a Raúl, y me acordé de la charla que tuvimos ese día.

Siempre te preguntan sobre el folclore, si te sentís folclorista o no.
Ser folclorista es como ser rockero o tanguero. Yo no soy ni folclorista, ni rockero, ni tanguero, ni jazzero. A mí me gusta la música: me gusta toda la música. Además, acá se cree que folclore es la música del campo, y no es así. Porque la otra música también es folclore, pero esa se llama tango, milonga o candombe. No sé muy bien cómo será eso de ser folclorista, porque yo no soy folclorista entonces no te puedo decir. Pero me parece más una limitación que una amplitud.

¿Necesitás arriesgarte en cada proceso en el que te embarcas?
No lo necesito, creo que es inherente a ser artista.

Hay gente que no arriesga nada.
Hay gente que no arriesga nada porque están en el negocio del espectáculo pero no son artistas. Muchas veces se confunde el negocio del espectáculo o el negocio del arte con el arte. El arte es trabajar sin pensar, incluso sin saber si les va a gustar o no, si te van a tirar naranjas o te van a aplaudir. Vos no sabés nada cuando lo hacés, y tampoco tenés que frenarte de hacer cosas por ser rechazado. Lo que pasa es que ahora todo se hace con marketing. Dios es el dinero, entonces todos creen nada más que en ese Dios: son monoteístas. Y yo creo en otra cosa. Ojo, uso el dinero para vivir. Sería maravilloso que a mí me pasara como le pasa a Peter Gabriel o a Sting, que sin sacrificar nada son populares. Bueno, a mí me encantaría que me sucediera algo así, pero no estoy para nada dispuesto a negociar nada. Me encantaría que sucediera, pero por eso no sacrificaría lo que yo opino o lo que yo hago. Ni lo voy a cambiar, ni nada. Esa es mi postura y no quiero decir que todo el mundo tendría que tener mi postura, es la mía. Y a nadie le tengo que hacer ningún reclamo. Yo soy exigente conmigo, el resto que haga lo que quiera. Cada uno es responsable de sí mismo. Como hombre, como artista, como integrante de una sociedad, como todo. Cada uno tiene un rol.

El tema sería que no te caguen los otros, porque de alguna manera pueden hacerlo.
¿Y cómo me pueden cagar a mí? Con las regalías. Toda la vida me cagaron con las regalías. Y más cuando estuve en las multinacionales. Incluso con las discográficas argentinas me cagaron. Pero ellos se dedican a eso, de eso viven: cagan a la gente. Yo vivo de lo que hago. Es lo mismo que los que salen a robar: salen a robar porque no tienen. Entonces que a mí me roben un tema puede ser, pero me lo va a robar un tipo que no es capaz de hacerlo.

12 enero 2007

Prats escucha








Hoy me desperté con una extraña seguidilla de música (Keith Jarret, Thelonious Monk y The Libertines), me compré la biografía de Duchamp escrita por Calvin Tomkins y almorcé en Piola escuchando las conversaciones y los puteríos de los oficinistas. Después terminé en mi dvd center adquiriendo la segunda temporada de Lost, que ya empecé a ver el primer capítulo. Puede ser que el guión (al menos de este primer capítulo) sea inverosímil (¿qué no es inverosímil en esa serie?), pero ¿te fijaste la construcción del suspenso de esa serie? Me encanta.
Hago cuentas. En mi primer día de vacaciones gasté, (¿ysimeibaabrasil?)

11 enero 2007

Janis Joplin

"When I cannot sing my heart
I can only speak my mind"
1.
El lunes estaba sentado en mi balcón, cerveza, música (de seguro sonaban The Libertines) y aire. Imaginé que enfrente mío estaba sentada Janis Joplin. Imaginé que me acercaba, que ella se quedaba callada y yo le intentaba dar un beso. No, decía entonces ella y miraba el suelo, la calle, los autos desorientados a mitad de la noche. Ella miraba el aire. Quise caer. Girondo alguna vez lo escribió: "Abandoné las sombras,/ las espesas paredes,/ los ruidos familiares,/ la amistad de los libros,/ el tabaco, las plumas,/ los secos cielorrasos;/ para salir volando,/ desesperadamente."
2.
Hace unos años escribí un cuento sobre Janis Joplin. O no sé si era sobre ella, sobre su voz, sus inquietudes y amarguras pintadas con esa voz de rock hiriente. La historia del texto era simple: chico (yo) que iba al cumpleaños de una amiga (ella es de Neuquén) en su departamento de la calle Boulogne Sur Mer o San Luis, o alguna de esas calles que están entre Facultad de Medicina y la avenida Corrientes (cero Abasto y más Once). Mi amiga (la del personaje, un tal Prats) tenía el poster de Janis Joplin en la pared. Y mientras tomábamos una cerveza (de esas cervezas en vaso de plástico, que siempre están un poco calientes pero también felices) me contaba sobre la viejita que vivía en el departamento junto al de ella. Una anciana simpática y sin dientes que nunca se quejaba por los ruidos molestos, la música alta o los gritos, que en la casa de mi amiga se escuchaban todas las noches (o casi). El final del texto contaba cómo, luego de ¿comer? ¿beber? ¿tragar? una gelatina de frutilla preparada con vodka o gin o lo que sea, yo comenzaba a delirar y la viejita se me aparecía en la habitación de mi amiga (desnuda, sin dientes) y teníamos sexo en la cama cucheta (en la de abajo) de mi amiga neuquina. A la mañana siguiente, la viejita en realidad era Janis Joplin, que me despertaba porque había resucitado y comenzaba a interpretar una canción suya con una guitarra criolla.
Ese era (es) el cuento.
3.
Ayer volví a encontrarme con Janis, o no sé si era Janis, pero de seguro le había robado el espíritu a la Joplin. Janis, esta vez, me hablaba y me susurraba: quiero desafiarte a un partido de pool. Acepté. Fuimos a un reducto de mala muerte que ella conocía. Compramos una cerveza, una ficha y comenzamos a jugar. Ella me preguntó qué apostamos. Ella pidió un post en el blog. Yo, un beso. Le dije que no se dejara ganar. Ella sonrió. Hacía muchos años que yo no jugaba, pero la cerveza ayudaba (como ayuda siempre) a enfocarte en un punto y disparar la blanca en un viaje sinuoso hasta la rayada verde (ella había metido una lisa en su primer movimiento). Y fue un momento en el que el aire se detuvo, las miradas de los que estaban ahí se perdieron en nosotros y una naranja (lisa) enloqueció para meter, sin más, a la negra en el hoyo que estaba a mi izquierda. Gané. Ella quiso que yo cobrara mi premio. Pero le dije que no, que era demasiado pronto, que el premio lo iba a cobrar cuando yo quisiera.
Y así fue.

09 enero 2007

Por la carretera...

Hace un tiempo, Alfredo Olivera y los internos de Radio La Colifata me dieron la grabación de una entrevista que le hicieron a Manu Chao en su casa de Barcelona. Hace unos días volví a escucharla.

Se conoce tu aspecto solidario con la gente, ¿esto por qué lo haces, por solidaridad o porque es necesario?

MANU CHAO: Sabes, hay gente que me considera solidario y otra que no me considera solidario para nada. Hay mucha gente que critica y piensa que no hago lo suficiente. Y yo pienso que nunca hago lo suficiente. Siempre puedes hacer más. Pero creo que cada día es un día. Y en el mundo en que vivimos, tan complicado, creo que ahora mi filosofía de vida va por ahí: cada día es un día. Y la primera revolución es la de cada uno, y cada noche acostarse con la consciencia tranquila de haber hecho lo mejor posible cada día, de no haber pisado a nadie y ya. Si todo el mundo hiciera eso serían miles y miles de pequeñas revoluciones que acabarían en una gran revolución. Pero también por qué hago eso, por qué no lo hago, también a mí me desborda. Creo que es una pelea de cada día. Y cada día pues hacer lo máximo que puedes hacer con la gente, para ayudar donde tienes que ayudar, estar donde tienes que estar. Para que te ayuden si necesitas ayuda. Y por eso vivimos todos juntos.

08 enero 2007

Groupies

Fue hace unos meses. Morrison (mi cactus) me susurraba al oído: fundemos un club, fundemos un club. Nunca le hago caso a Morrison (¿acaso debería escucharlo más?) pero me dije que quizás Prats se lo merecía. Incluso tenía el nombre del Club de Groupies de A. Prats, que iba a ser: "¡No soy Pynchon!" No puedo decir que las solicitudes de ingreso hayan hecho colapsar mi casilla de correo (agustinprats@gmail.com), pero tampoco que no recibí ninguna. Recuerdo una: "¡Holaaa Prats! Quiero formar parte", decía un mensaje en el asunto. La chica que firmaba se hacía llamar Lolita. Conozco alguna que otra Lola, pero descarté la posibilidad de que fuese ella.
Con este post sólo quiero ofrecer mi visión del ya mítico Club de Groupies de Prats, por el que recibo muchísimos mensajes en contra. A partir del comentario (que pueden leer aquí) que transcribo a continuación (uno de los mensajes más interesantes y divertidos que se recibieron en la historia de ysimenieganelblog) se me ocurrió no sólo tener un Club de Groupies (¡No soy Pynchon!) sino también tener el AntiClub de Groupies de Prats (¡No soy Aira!).
pd. Debo decir que en ninguno de los dos se venera la figura de Prats sino el totem pagano de Morrison, que viene a ser como una de esas esculturas de El Tío que se encuentran en las minas de plata de Potosí.
pd1. Prats sólo es un medium entre Morrison y los mortales.
Lea el "comment" de nuestra querida Old Girl:
Old Girl dijo...
Prats, no sé que le dirá Ex, pero yo quiero opinar sobre esta cuestión que viene dando vueltas y de la que todos hablan: su club de groupies. Este concepto implica al ídolo (del griego eidolon) y los fans (del griego mmmm...). Digamos que esto es una teoría menor,cool o superflua depende quién la observe, desgajada de la gran teoría del amo y el esclavo, la cual concluyó Hegel de la siguiente manera: "la verdad del amo es el esclavo". Ud. va a dejar en manos de sus groupies la verdad de Prats, la gran verdad de Agustín Prats? Yo lo pensaría y desde ya le digo, no alistándome, contribuyo a preservat su verdad, sea cual sea camarada Prats. Y esto no es otra cosa, que velar por su integridad onto-teleológica.Es por eso que yo no soy groupie y detesto la porra, el salto vano por el otro, el cantito al son del nombre de otro, el famoso "Diegoo, Diegoo..." por ejemplo, este es un tema que me obsesiona, mire ud. Prats, qué ha sido de ese hombre, la verdad del Diego son esos barras bravas que deforman su nombre, que le ponen un tono a su nombre, indistinguible, pero qué es un nombre, es pura forma, no hay refrente de los nombres, es como un número, pero esos roñosos han logrado que el nombre Diego sí tenga referente: al Diego lo congelaron, de este modo Diego es el referente de /
UD. HA SUPERADO EL Nº MAXIMO DE TIEMPO PARA ESTE MENSAJE, PUEDE MARCAR 1 PARA MAS OPCIONES.
Sexuales? Hola... Hola!!!

04 enero 2007

Rock!

Muchos (Abraxas, Notorious) hablan de la muerte del rock. Pero, ¿puede lograrse una reconfiguración del rock? ¿Qué debería tener? Hay retro, vintage, hay copia y reversión de ab-so-lu-ta-men-te todo. Recuerdo el momento en que surge el "glam" (de la mano de Bowie, en primer lugar): fue la primera rebelión contracultural contra el conformismo hippie y las expectativas de corrección política. Recuerdo lo que era el "plástico" para los hippies post 60 y para el gran David, y lo que decía Warhol en "Mi filosofía de A a B y de B a A" (1975): allí admitía que adoraba el dinero, la fama, la belleza superficial, la televisión, el cotilleo, la perversión sexual y el artificio. Ayer (y hoy) Warhol sería irreverente. En esos años, la contracultura había edificado su conjunto de juicios y obligaciones, delimitaba los "comportamientos correctos". Warhol era irreverente porque rechazaba la autoridad de esos juicios y, además, decía que "la auntenticidad-sinceridad permanente idiotiza. La distancia irónica libera un espacio psicológico que (irónicamente) puede llevar a un mayor crecimiento auténtico.

29 diciembre 2006

007

Entre tanto saludo de fin de año aburrido, sentimental, hartante y repetitivo, uno que me encantó:
Los mejores deseos para un muy jamesbondiano y triunfal 007 con licencia para matar las penas, vicisitudes y conflictos de la vida. Alegría a rolete.
Luisa Valenzuela
¡A rolar mi amor!

28 diciembre 2006

Capacidad Negativa

Mientras somos testigos (y en algunos casos activistas) de la blogofilia, ¿pudiste responder por qué los blogs son adictivos?
Heriberto Yépez dice: El blog es una microdosis de Capacidad Negativa, como la definía Keats. La Capacidad Negativa es la facultad de sostener en la mente dos o más ideas contrarias sin verte impulsado a resolver racionalmente el dilema. Lo que define al blog es la descarga. Y lo que descarga son nuestras contradicciones. Como la descarga es inusual en nuestras culturas —culturas del auto-control— se vuelve adictivo. Es, a la vez, self-blow-job, quickie y confesión, pseudo-confesión, porque confesarse es imposible. El blog es una recontrucción facial digital, cirugía plástica electrónica mediante la cual reconstruimos nuestra personalidad, ajustándola —gracias al cuerpo ficticio del texto— a nuestros deseos más narcisistas. El blog es una descarga segura. Te proteges detrás de una pantalla. Y en lo que toca al lector adicto, te diré que con él soy más cruel: nos enganchamos al blog y al Internet en la misma medida que vamos perdiendo el interés por la vida. El blog es el gossip virtual. Deberíamos estar haciendo la guerra.

20 diciembre 2006

Kafka

No puedo dejar de leerlo. Los días: sentado en el sillón, recostado en la cama, en el piso de mi balcón, leo y vuelvo a leer, avanzo en la historia de Kafka Tamura, de Nakata, encuentro claves y surgen "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo", se entromete "Carretera perdida", de David Lynch, y no puedo cerrar el libro y mirar el cielo, porque lo recuerdo, todo el tiempo, a cada minuto, y sólo faltan cincuenta páginas, cuarenta y nueve, para el final.
Más

13 diciembre 2006

Libertella

Rafael Cippolini recuerda el día en que conoció a Héctor Libertella. Cippolini tenía 22 años años y estaba en la Feria del Libro de 1989. Hacía ya algunos años (desde los 16) que "Nueva Escritura en Latinoamérica" le había enseñado --como él dice-- a leer, le había abierto un mapa donde surgían Salvador Elizondo, Severo Sarduy, entre otros. Y entonces lo vió. Héctor Libertella, en ese momento gerente del Fondo de Cultura Económica, arrodillado abajo de una mesa. Buscaba un libro o algo. Se conocieron cuando Cippolini fue a pagar un libro de Severo Sarduy. Y se hicieron amigos y escribieron juntos y Cippolini escribió una biografía sobre Libertella, que el mismo Libertella reescribió para convertir esa biografía en una autobiografía. Al morir (en octubre de este año) Libertella dejó papeles inéditos, reescrituras constantes de sus obras. Cippolini ahora se embarcó en leer todo el material que se encuentra en esa casa, testigo de los últimos días del escritor, cuando se reía de su condición con un chiste: "mirá qué paradoja: estoy hecho un deshecho".

05 diciembre 2006

El Club de Groupies

Dicen que Prats estará firmando ejemplares en este evento.

Se encuentra abierta la inscripción al Club de Groupies de A. Prats.
Pueden hacerlo enviando un mail a
agustinprats@gmail.com
¿Tachamos la doble?

28 noviembre 2006

Yo lo soñé

Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas,
arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo,
hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión celestial con la estrellada dínamo de la maquinaria nocturna,
que pobres y harapientos y ojerosos y drogados pasaron la noche fumando en la oscuridad sobrenatural de apartamentos de agua fría, flotando sobre las cimas de las ciudades contemplando jazz,
que desnudaron sus cerebros ante el cierlo bajo el El y vieron ángeles mahometanos tambaleándose sobre techos iluminados,
que pasaron por las universidades con radiantes ojos imperturbables alucinando Arkansas y tragedia en la luz de Blake entre los maestros de la guerra,
que fueron expulsados de las academias por locos y por publicar odas obscenas en las ventanas de la calavera,
que se acurrucaron en ropa interior en habitaciones sin afeitar, quemando su dinero en papeleras y escuchando al Terror a través del muro,
que fueron arrestados por sus barbas púbicas regresando por Laredo con un cinturón de marihuana hacia Nueva York,
que comieron fuego en hoteles de pintura o bebieron trementina en Paradise Alley, muerte, o sometieron sus torsos a un purgatorio noche tras noche, con sueños, con drogas, con pesadillas que despiertan, alcohol y verga y bailes sin fin,

(fragmento: Allen Ginsberg, "Aullido".)

20 noviembre 2006

Soy bipolar, ¿y?

Estoy tirado en el asiento del trabajo es-cri-bi-en-do-do, estoy de mal humor, estoy angustiado y deprimido, amargado porque no hay nada mejor que hacer que estar tirado, angustiado, deprimidosinsaberporqué y entonces papá me llamá para preguntarme dónde están las mejores putas de Buenos Aires y no me rió: no es gracioso, digo, y me pide entonces un bar, un restaurant que tenga onda, no sé, algo, y entonces le digo que se vaya a tal o a tal y por qué no a kim y novak, le digo, y no me entiende, lo repito (kimynovak) y no entiende; le digo que ahí va a encontrar locas y se ríe. No me entiende. Corto. Vuelvo a estar angustiado, me acuerdo de los grititos del viejo borracho de New Order (y me saca, me pone de peor humor del que estoy) y me acuerdo del solo de la guitarra del final, interminable y me río con la imagen esa cuando le sacan la guitarra y él (borracho) lo persigue al crew y no puede agarrarlo, y apagan las luces (o las encienden, que es lo mismo) para que todos nos vayamos del main stage del Personal (o Pérsonal, discusiones que no importaban la semana anterior).
Y entonces sonrío: dicen que Prats se convirtió en mudo pero lamentablemente no podrá aceptar la invitación de leer un texto (cuento, relato, angustias) el día miércoles 22 de noviembre. Pero se lo lee a Vanoli, que siempre es una grata sorpresa. Morrison dice que Allen Ginsberg, cuando presentaba "Aullido", hacía locuras. ¿Qué puede hacer Prats? ¿Qué vas a hacer vos, Prats, cuando algún día te subas a un escenario? ¿Cuando por fin te cuelgues como cuando te colgabas del IMPA? No delires, Prats, esas son cosas que hacía Ginsberg, no vos.

¿Alguien?

¿Alguien subió al tercer piso del Correo? ¿Alguien atravesó la oscuridad y unas pantallas con gente que habla de su trabajo en YPF? ¿Alguien caminó entre la oscuridad y un ambiente de fábrica, donde pareciera que uno está solo? ¿Alguien se detuvo en tres pantallas con la imagen de una edificio o una fábrica, no sé bien, pero de la que comienza a surgir un humo espeso? ¿Alguien sintió la necesidad de bailar? ¿de gritar? ¿de llorar o susurrar palabras que no tengan sentido?
Yo sí.

10 noviembre 2006

Animal Planet

Anoche, los editores de Planeta tragaban alfileres, miraban para otro lado. Si alguno de nosotros (cualquiera de nosotros) abría el catálogo de la editorial y buceaba entre los "renombrados" escritores de su fondo, el nombre del próximo premio Planeta quizás caía como caen las manzanas cuando están pasadas de maduras, podridas. Y el ganador es... Federico Andahazi. El descubridor del clítoris, el que hizo poner colorada a la señora Amalia, el que indignó a la señora Amalia, como dije, y también a Mirtha (me pongo de pie, desde luego) por su retrato ficcional en Las piadosas. El que tiene chamuyo barato en bares de extranjeros o en premios literarios varios. El que dice que escribe junto a la pileta de su casa, con una laptop, mientras el sol (de enero) no da tregua a sus ojos ni a la pantalla. Ganó Andahazi: fue el intento de Planeta por hacer transparente el Riachuelo.

06 noviembre 2006

Luces

¿Querés luces? A los primeros murmullos-robóticos de Daft Punk, el público deliró. La cancha uno del Club Ciudad de Buenos Aires, en ese piso de plástico blanco-negro, y en cada centímetro de la zona del main stage, cada-uno-de-nosotros miraba hacia el escenario como si allí fuese a proclamarse una verdad. Y explotó. Visual y sonoramente. El show de Daft Punk dejó con la boca abierta a cualquiera que pasaba, como si los extraterrestres se comunicaran, a través de ese triángulo (algunos hacían referencia a Dios, esa partícula que se volvió loca), de esa pirámide (un arco iris en forma de pirámide) psicodélica. Lo miraste, drogado o no, sacado o no, fulminado o no, pero lo miraste y miraste al público, esa masa que se movía para arriba y para abajo, esa masa uniforme que saltaba, que gritaba, que decía qué flash y que transmitía algo, quizás energía de otro mundo, de otro tiempo. Quizás. Sin duda deliré tanto tanto como cuando escuché el comienzo de Redondo Beach a cargo de Patti Smith, a pesar del micrófono que hacía falso contacto y a pesar del frío: ahí también deliré y me gustó.
Se la volvió a encontrar.
-¿Qué?- la eternidad.
Es el sol mezclado
al mar.
Rimbaud además, en el mismo libro, decía algo: "Eso ha terminado. Hoy sé saludar a la belleza".
Morrison: luche y viva.
pd. ¿Alguna vez Lautaro Vilo le errará a los colchones? Espero que no. (ref: "Los Demonios", en el Espacio Callejón. Vea y comente)