10 enero 2008

Colegiales

Me gustó Colegiales. Recién caminaba por ahí (por las calles Delgado y Virrey Loreto) y en verdad es un buen barrio. Estuve en un híbrido entre bar-librería-videoteca que no es ni un bar ni una librería ni una videoteca o es eso pero todo junto. No importa. Resulta que al espacio lo recomiendo. Se llama Canasta. Queda en Delgado 1235. Alquilan libros, alquilan películas, venden pan casero recién horneado en La Prometida, que queda en la esquina. En la apertura (en noviembre pasado) expuso Nahuel Vecino. Para que te des una idea. El lugar es mínimo, pero allí están Guillermina, Julián, Ana, todos artistas plásticos, todos buena gente. Quieren integrarse con el barrio. Me contaban que siempre pasa a comprar pan una señora con sus perros. La señora se llama Susy. Julián dice que la señora siempre le cuenta de sus amantes, de sus aventuras de cuando era joven, pero Guillermina dice que ella no habla de los amantes, que nunca habló de los amantes con nadie y dice que Julián se equivocó. Julián dice que no puede ser pero Guillermina dice que es así, que la señora habla de sus cosas pero no de esas, del barrio, pasea a los perros, hace vereda y, de paso, compra el pan que venden los chicos. Hace poco, la gente de Canasta implementó el concepto de Vereda. Hay que volver a la vereda. Y estoy de acuerdo. Les escribo desde mi balcón, viendo el atardecer de un día sin calor y una tarde sin lluvia.

2 comentarios:

lenguaviperina dijo...

buen dato!

Ana dijo...

Sí, Susy nos habló de un candidato suyo, de su juventud, que parece que le gustaba mucho tomar y decía muchas pavadas para conquistarla.
Pero ella, felizmente casada y con su perro Guillermito en brazos, sólo contó eso un día y se fue, como era costumbre, con su hogaza.
Días después nos enteramos que enviudó y no la volvimos a ver.

esto pasó