
20 febrero 2009
19 febrero 2009
El conde
- Con este calor no puedo pensar, flaco.
Siempre habla así. Dice flaco. Gruñe. Respira y se escucha la respiración del otro lado del teléfono. A lo lejos, un televisor encendido.
- No puedo pagar mis cuentas, flaco.
- Yo hago que se acumulen las cuentas, Alberto.
- No puedo, flaco.
Le digo que ya encontraremos alguna forma de pagarlas y lo convenzo de que me cuente cómo escribe sobre sexo.
- Eso lo puedo hacer - dice.
Jet Lag
15 febrero 2009
Manes, ciclas y viaje
Uno de los diarios más vendidos de Barranquilla se llama "Al día": un diario diferente, dice el slogan. Tres títulos de tapa para que te des una idea: "Le cayeron a cuchilladas", "Lo cascaron con pico de botella", "Se mamó tronco de muñequera". Todos con fotos de rostros ensangrentados o destruidos en la camilla de un hospital. En el resumen de la semana, que se encuentra en la página tres, se muestran, día por día, los hechos de violencia en la ciudad, con sus respectivas fotos: "Dos manes en ciclas le dieron viaje", dice uno que habla de cómo dos sicarios en bicicleta asesinaron de dos balzos a un vendedor ambulante. "Una culebra le mordió el pene" o "A Jaime le sonaron por una canción". Manes, ciclas y viaje.
14 febrero 2009
La muerte
La muerte me trajo a Barranquilla. Ayer estuve en un cementerio lleno de tumbas rotas. Pereira, uno de los sepultureros me señalaba los muertos ilustres del lugar. Uno muerto por la mafia, un capo narco asesinado en la cárcel, otro asesinado también por los narcos porque era amante de la novia de un jefe. Señalaba uno a uno y me contaba por qué la gente ya no pagaba lo que tenía que pagar y por eso las tumbas estaban todas rotas y sin césped. En uno de los desfiles de carnaval más descontrolados que vi en mi vida, La Guacherna (yo estaba como invitado en la comparsa "Disfrázate como quieras") conocí a Jorge Rodríguez, un pastor evangélico que había estado en la cárcel cinco años atrás por ser mula del Cartel de Cali. Entre shots de aguardiente, me dio su teléfono porque podía presentarme a otro pastor, de nombre Rodrigo Arenas, ex terrorista y quien fuera responsable de la bomba en el Hotel Royal. Tengo amigos nuevos.
11 febrero 2009
El rey
04 febrero 2009
Anarco dandismo
Alguna vez, Prats recomendó a un autor catalán: Kiko Amat. Aquel libro se titulaba Cosas que hacen BUM y también estaba editado por Anagrama. Acaba de publicar su nueva novela, Rompepistas, que ya salió en España y del cual leímos su primer capítulo. Hace unos días, Amat publicó en el suplemento cultural de La Vanguardia un texto sobre una revista de la cual tendré que ser inevitablemente fan, The Chap. Dice Amat: The Chap es una revista inglesa actual que pregona la “revolución del tweed” y los preceptos del anarco-dandismo. La C.A.D. (Confederacy of Anarcho-Dandysts) celebra la era del jazz, los 20’s-30’s-40’s, la caballerosidad, los trajes hermosos y los cócteles tonificantes, y lucha contra la “sosificación” de la juventud y la cultura de la “vulgaroisie”. La lectura de The Chap es ciertamente estimulante, y le hace a uno desear catapultarse hacia unas décadas que no conocían el reggaeton ni las zapatillas deportivas, y en las que se valoraba el esfuerzo, la cortesía y el calzado resistente. En las páginas de The Chap no encontrarán ni rastro de Madonna o D&G, pero sí a David Niven o Noël Coward. No les hablarán de festivales musicales o “cultura de clubs” pero sí de utensilios de afeitado adecuados o cómo colocarse un cuello de camisa separable. The Chap busca “tomar una sociedad indiferente y poco elegante” con una revolución. Naturalmente, como ellos mismos confiesan, al estar “poco preparados para el esfuerzo que exige una revuelta convencional, debemos prepararnos para una revolución basada en la languidez excesiva y el vestir pero que muy bien”. Más. Una vez, el amigo alemán de Prats, Werner, le dijo que indudablemente Prats era anarco-glam. Se refería a sus jeans gastados, a sus remeras dadas vuelta, a su rapado psycho. Sin duda: Prats es un fashion victim. Y obviamente que Prats recomendará a Kiko Amat. Todo gira, decía ¿Fito? ¿Charly? ¿Alguno de esos?03 febrero 2009
31 enero 2009
Niñas
- ¿Y qué tocan? - pregunté.
Cinco minutos después, la pequeña, que decía sentirse mal porque no lograba hacer nada con su vida, responde:
- Y rasguña las piedras.
Pensé que me estaba cargando entonces dije:
- Y cierran el repertorio con Seminare, me imagino.
Cinco minutos después, la pequeña que no dejaba de mirar el techo, preguntó:
- ¿Cuál era Seminare?
27 enero 2009
Escena
26 enero 2009
Cosas que te pasan si estás muerto
24 enero 2009
Rituales
23 enero 2009
Los perros mueren en el desierto
20 enero 2009
18 enero 2009
16 enero 2009
Jackson
15 enero 2009
13 enero 2009
El bosque
30 diciembre 2008
26 diciembre 2008
Chicas bien
25 diciembre 2008
23 diciembre 2008
18 diciembre 2008
Exterior. Noche
16 diciembre 2008
Dicen que hoy hay fiesta
Cierre de ciclos literarios.
16 de diciembre, desde las 19 hs., el Centro Cultural ZAS (Moreno 2320)
07 diciembre 2008
Prats escucha
04 diciembre 2008
Mensajes cruzados
03 diciembre 2008
01 diciembre 2008
El universo
- No le entiendo - digo.
Y cuando el semáforo se pone en verde, se deja el casco en el antebrazo y arranca.
Me apoyo contra la parada del colectivo. Ya no llueve. Dos hombres fuman sentados en la entrada de un edificio. Una mina sale de una casa de dos pisos de enfrente. Cruza la calle con las manos en los bolsillos de su jean y los saluda. Beso, beso y chau. La mina se va. La veo irse. Le quiero ver la cara pero las sombras no me dejan. Al rato un tipo camina por medio de la calle. En la otra cuadra, un patrullero. El flaco sigue por el medio de la calle y el patrullero, a veinte, como que le enfila. Las luces azules dan vueltas. El tipo parece enfrentarse a las luces y a los policías cómodos en sus asientos. Como el chico frente a los tanques de Tiananmen Square. Pero cuando está en frente, sube a la vereda y se aleja. El patrullero sigue, cruza la calle a veinte. Los dos que fuman se levantan y llegan hasta un árbol con la tierra llena de agua verde. Aceite. Aunque está oscuro puedo saber que el agua es verde y que era aceite. Uno de los dos que fuman se agacha frente al árbol. Antes no había visto pero ahí hay una bolsa. El tipo la abre. Ahora se acerca el otro y se quedan mirando un rato la bolsa desplegada. Pienso que debe ser merca. Pienso en la mina que los saludó y siguió caminando. Miro hacia la casa que está enfrente. Pienso en cocinas de merca. Pienso en el lugar: el Once debe estar regado de cocinas ilegales de merca. Pienso en empezar una investigación. La policía debe estar arreglada, incluso deben pasar a veinte para controlar que no anden merodeadores por la zona, que nadie se avive, que todos sigan como si nada, como el pibe que caminaba por el medio de la calle silbando un tema de Roxette: Dangerous. Son las dos y media. El 168 llega y está repleto. El chofer no me abre la puerta de adelante sino la del medio. No pago: una buena. Me acumulo en el medio sin agarrarme de nadie. Adolescentes con botellas de gaseosa y fernet o algo peor. O mejor, quién sabe y para qué prejuzgar. Cantan cumbia: uno abre su celular y empieza la percusión. Se gritan de un lado a otro del colectivo. ¿Es sábado y la gente sale? ¿O es domingo y al día siguiente feriado? Pienso en el día internacional de la lucha contra el sida. Nadie daría asueto por el sida. Ni siquiera un gobierno pseudo progre como este. Miro mi cintita roja. Intento agarrarme de algún lado. Una gordita simpática me mira. Voy para otro lado, pienso. Los chicos se gritan y en cada cuadra, el chofer recluta nuevos pasajeros que le gritan que es un capo porque no tienen que pagar y se guardan el peso para la birra. Llega un grupo de chicas. Dos de ellas se besan. Los chicos miran. Los chicos hablan de conseguir algo de keto para levantar y seguir chupando. Me acuerdo de otras épocas. Pienso que todos estos deben ir a Amérika, que no es un boliche kafkiano o sí. Pero pasamos Gascón y Córdoba y ellos siguen. La gordita se levanta y tiene cinco amigos que la siguen. Dice que es acá, que acá nos tenemos que bajar y se baja. Los chicos de la keto (dicen keto y no keta, como hablaría yo de la ketamina) se pasan. Entonces descubro hacia donde van todos. Siempre creía que ese lugar era uno de esos patéticos salones de fiestas de quince. Y lo es. Se llama El Universo.
27 noviembre 2008
Diez minutos
25 noviembre 2008
24 noviembre 2008
síntomas
18 noviembre 2008
guerrilla
12 noviembre 2008
Shhh
10 noviembre 2008
Virus
05 noviembre 2008
Teatro Proletario de Cámara
04 noviembre 2008
Tapa de nalga
01 noviembre 2008
31 octubre 2008
Pasillos
29 octubre 2008
27 octubre 2008
22 octubre 2008
Gorro de lana con lista de temas
Esta es la lista de temas que tocó Cocorosie el jueves pasado, en el evento que organizó Martini en sus Red Passion City, en el Teatro Margarita Xirgu. ¿La ves? Es una de las hermanas Cassady. Gorro de lana con lista de temas, maquinita de sonidos, loops que por momentos sumaban pero casi siempre estaban de más. Llegué a las nueve y recién habían abierto las puertas. Acababa de empezar el cóctel pero como no voy ni por la comida ni por la bebida sino por la música, me fui a un bar de San Telmo, a cenar. Leía un libro sobre la Generación Global que editó recientemente Paidós. Un libro de bolsillo. Los que me gusta llevar cuando salgo de noche y no quiero llevar bolso. El edificio del Xirgu estaba teñido de rojo, el plantel de Club 69, ataviados de cabaret, te recibían con plumas coloradas y una imitación de Pachano, bigotito a lo John Waters, bastón a lo Sarmiento, saludaba con una reverencia y te invitaba a pasar. Los mismos de siempre con los bocaditos de paté en una mano, brochette de carne en la otra, en la misma que sostiene un vaso largo de Martini con agua tónica. Por ahí anda Cerati. Deborah del Corral. Un actor que bailaba en la tribuna de Repetto. ¿O actuaba en el programa? No me acuerdo. Creo que era el coreógrafo o algo así. Estaba él y no importa. Estaba Esmeralda Mitre (creo), Roxana Harris (seguro) y varias modelos que conozco bien aunque nunca supe sus nombres (será porque no importan demasiado). Empecé a dar vueltas. Me ofrecían bandejas y no aceptaba. Me gusta el punto en que los/as mozos/as saben que no les aceptarás nada y hay un guiño de complicidad. Ni siquiera te preguntan y te saca un peso, ya no hay que hablar, no hay que agradecer, pasan al lado tuyo y no interfieren ni en la mirada ni en el paso. Son fantasmas. Viene una bandeja de gaseosa y no acepto. Tomo un vaso de Martini con agua tónica para probarlo. No me interesa. Me encuentro con Lloyds, me lo encuentro siempre: sea en Los Mudos, en el Pachamama o en alguna inauguración de Malba. Es el rubio que se agarra los afiches de Félix González Torres y se los regala a la chica con la que está saliendo. Pasamos el tiempo. Una serie de performances de la troupe Club 69 baila temas de Madonna o Donna Summer. Hasta que llegan las Cocorosie. Como suele ocurrir, los eventeros, las modelos, Cerati, los insoportables con el palito de brochete en la mano derecha, vacío, no dejan de hablar. Ni siquiera cuando Carlos, un amigo de las hermanas Cassady (según se dice uno de los Doma, pero no recuerdo que haya un Carlos en el grupo) salta y baila y filma con una cámara. Una máscara le cubre el rostro. Después quiere hacer el mosh. Quiere saltar hacia el público y sentirse en una ola de manos que le haga un recorrido por todo el lugar. Solidaridad rockera, se dice. Carlos no tiene en cuenta que los asistentes a este evento vinieron a comer, beber, hacer sociales y no dejar de hablar. No quieren escuchar nada sólo boludeces. Por eso Carlos pega un salto hacia el público, las manos extendidas, y cae derecho al piso. Se escucha el golpe seco, la máscara contra el suelo. Los ojos de los asistentes se cierran y sienten lástima.21 octubre 2008
Dobles
14 octubre 2008
29 septiembre 2008
La familia, los rockeros y la pareja en separación
28 septiembre 2008
26 septiembre 2008
22 septiembre 2008
metro cuadrado
- Hijo de una reverenda chingada - dice la mexicana, que no puede creer cómo son tan caras. Yo también leí esa mañana la nota en el diario: seis mil dólares el metro cuadrado. Hijo de la chingada. Me gusta esa expresión. La mexicana dice que un departamento en Nueva York, en plena Quinta Avenida, cuesta siete mil dólares el metro cuadrado. Me gustaría agradecerle el dato: siempre quise saber cuánto costaba un dos ambientes en NY. Me gustaría contarle que yo viví dos años arriba de la Quinta Avenida, pero la pendeja argentina le diría, sonriendo, que esa es una galeria que está muy cerca de Retiro. Igual no le digo nada y sigo escuchando, mientras la mexicana comenta sobre las medialunas que acabo de pedirme. Incluso antes de pedir la cuenta se piden un par de cafés americanos, ella, la mexicana, la hija de la chingada, se pide una medialuna sólo para probar, porque la tenté. La mexicana después cuenta sobre su departamento ubicado en la zona más cara del DF: cuesta doscientos cincuenta mil dólares. Y encima quiere comprar otro en Buenos Aires, pero antes quiere ver dónde invertir. Entonces pienso que la argentina, arquitecta de más o menos treinta años, es su asesora en asuntos inmobiliarios. También hablan de Víctor, el novio de la mexicana que trabaja demasiado y va de un lado a otro del DF a Cancún, y vuelve a verla por el fin de semana, incluso la semana que viene estará en Buenos Aires porque la extraña. La argentina le cuenta de un biólogo que conoció hace un par de noches en una fiesta. El biólogo le empezó a hablar de la evolución del ser humano y la argentina, arquitecta, le quiso cambiar de tema. No pudo. Pero le divirtió cómo el biólogo le fundamentaba sus teorías, así que por ahora se olvida del pibe con el que está saliendo, que al final no se decide si avanza o no, pero que el lunes, cuando cenaron con la mexicana (deben ser primas, capaz), el pibe de la argentina estuvo de lo más bien. Tal vez pensaba en las vacaciones que podría tomarse en el departamento de la hija de la chingada de tres mil dólares el metro cuadrado. Se me ocurre. Mi gira sigue hoy lunes, en Rondinella (espero que conozcan esta cantina de Alvarez Thomas y Dorrego, ya me siento Vidal Buzzi) y ocupo la mesa junto a un grupo de tres mujeres (las tres casadas, efervescencia sex and the city), que arañan los cuarenta. Una se queja porque a la suegra le llegó un primo de Estados Unidos y le regaló veinte mil dólares para que se mude a un departamento más grande.
- Lo tuyo es envidia - le dijo la guacha que tenía enfrente.
- No, lo mío es bronca.
- Ni siquiera es bronca. - le dijo la tercera- Lo tuyo es odio.
Y el marido que le quiere pedir prestados siete mil dólares a la madre para cambiar los muebles de la casa.
- Yo ni pienso gastar plata en cambiar muebles - le respondió ella.
Parece que el marido se le ofendió.
No sé. Mientras las bolsas del mundo se derrumban y los chinos están a punto de comprar todos los bancos estadounidenses, paso las páginas de mi libro. Sigo en Chacarita. En un dos ambientes (de mucho menos de seis mil dólares el metro cuadrado) y le enciendo velas a Mao, a Yuya y a la planta ya muerta que me regaló Aquiles.
08 septiembre 2008
05 septiembre 2008
02 septiembre 2008
La planta
Cuando llegué a mi habitación me senté frente a la máquina de escribir y empecé a tirar líneas. Cualquier cosa. Se me ocurrió la historia de una parejita que duerme en un rancho en medio de
Entonces escribo. Una pareja en una habitación. Son perseguidos y tienen una plantita de marihuana que se les muere. Pienso en sexo, drogas y cumbia villera, pero me sale cualquier cosa. Es difícil el límite, le digo a Iván cuando me lo cruzo en un recital de Bicicletas. Cosas que se pasan de trash, le digo pero él, remera con letras flúo, me dice que no me preocupe: vos trasheá, tirá puntas, después nos juntamos y reciclamos en el diálogo, a lo manliba.
30 agosto 2008
La historia comienza
El viernes almorcé con Iván, mi dealer, en la cantina de Aldo, y me comentó que estaba interesado en que yo escribiese una novela de género. Una novela de acción, dijo, barata, fácil de leer, como aquellas que editaba Bruguera en los años ochenta. Pero además quería que estuviese bien escrita. Le pregunté cuánto iba a pagarme y me dijo que eso lo podíamos hablar en cuanto tuviera algunas páginas. Quizás podía ser en especias, dijo y acepté. Iván, además de dealer, tiene una editorial independiente. Y además de dealer y editor independiente trabaja como guionista de MTV. Iván tiene una teoría y es que Michael Jackson se hizo blanco porque sólo los blancos pueden triunfar en el mundo de la música pop. Michael Jackson quería ser popular, quería vender millones y por eso pasó del negro al blanco, dijo Iván, mientras comía milanesa con papas fritas. Le dije que podía ser así y enseguida me dio un ejemplo: en los libros de historia del rock siempre en la tapa aparecen o Los Beatles o los Rolling Stones o Elvis Presley. Es el racismo del rock.23 agosto 2008
Pachanga
(¡Que viva la música!, Andrés Caicedo. Se presenta el miércoles 27 de agosto en la Librería Fedro.)
19 agosto 2008
Destino
16 agosto 2008
electrificado
"que la vida siga siendo tu taller de poesía
& ojalá electrifiques la energía de tu tormenta interior"
Me gustó.
12 agosto 2008
08 agosto 2008
01 agosto 2008
31 julio 2008
Filman Tokio blues
El director franco-vietnamita Tran Anh Hung dirigirá la versión cinematográfica de la novela Tokio Blues (Norwegian Wood), de Haruki Murakami. El rodaje parece que empezará dentro de dos meses, con el fin de que la película sea distribuida en las salas de cine en 2010. (+)
30 julio 2008
Reina
29 julio 2008
Domínguez
- Sí, en un año te subís a un ring.
28 julio 2008
God dj
27 julio 2008
24 julio 2008
22 julio 2008
21 julio 2008
Prats escucha
Alguna noche de estas prometo organizar una fiesta en la que se escuche The Polyphonic Spree. Se van a tirar globos blancos y todo.
18 julio 2008
Oyola, a los tiros
14 julio 2008
10 julio 2008
Lujos
07 julio 2008
Los olvidados
27 junio 2008
14 junio 2008
Siete whiskys y una fanta
Bolsa
12 junio 2008
Mar
(Alexander Sokurov)
09 junio 2008
06 junio 2008
30 mayo 2008
Diario de una mudanza (5)
29 mayo 2008
Diario de una mudanza (4)
***
Soundtrack mudanza:
Disco 1. Jukebox, Cat Power
Disco 2. Sleep through the static, Jack Johnson
Disco 3. Is this it, The Strokes
***
Hoy le dije a una viejita simpática del primero piso que me iba. Se ofreció a ayudarme. Además como está en un monoambiente, le dije que se cambiara para el décimo. Quizás le dejo las plantas.
28 mayo 2008
Diario de una mudanza (3)
Diario de una mudanza (2)
Diario de una mudanza (1)
27 mayo 2008
Move on
23 mayo 2008
Prats escucha
Lithium
Light & Day en Scrubs
22 mayo 2008
Noche peronista
21 mayo 2008
17 mayo 2008
Cumbia!
Siguiendo con la cumbia, hoy sábado me fui al Rojas porque cerraba la muestra Tropicalísima. Y tocaba El Fantasma. Lo saludé al Fantasma y me preguntó qué leía. Le dije que Dios es redondos un libro de crónicas de fútbol del mejor escritor latinoamericano: Juan Villoro. Lo tenía en la mano y se lo mostré. Quedó chocho. Le dije dónde se lo conseguía (ahí, en la misma cuadra) por diez pesos. También lo conocí a Cristian Alarcón, que hace tiempo venimos intercambiando mails. Admiración mutua. Por ahí andaba Julio Arrieta, protagonista de Estrellas y Roberto Jacoby, el curador en las sombras de todo esto, que agitaba sin parar. Mi amigo Max estaba contento. Armó un poco de ruido, que es lo que le gusta hacer. Además se vio a la gente con la manito arriba, moviendo la cadera, gritando ¡cumbia de la buena!
12 mayo 2008
Mañana
08 mayo 2008
03 mayo 2008
Imaginate
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