06 septiembre 2010

Bio

Me piden una bio para una revista que está por salir. Digo que nací en Barracas y vivo a tres o cuatro cuadras del cementerio de la Chacarita. Que trabajé en una parrilla (y no es verdad porque no trabajo sino que vivo en un altillo arriba de la parrilla y los chorizos) y en una librería de viejo (y no es verdad porque no sólo es una librería sino un lugar lleno de polvo donde se venden libros viejos y se alquilan películas en vhs) y también que vendí dólares en una cueva de Florida (y eso es verdad porque ahí pude juntar plata para picarme en cierta esquina de la que no me acuerdo) y en eso pienso: que paso música sensible para chicas con onda en un bar del microcentro y, como se preguntaba ayer Alejandro Rubio en un koan poético, ¿cómo puede picarse un drogadicto manco? No sé. No soy manco: sólo me faltan dedos en una mano.

29 marzo 2010

Prats escucha



y recomienda "El pasado es un animal grotesco" de Mariano Pensotti. Jueves, viernes, sábados y domingos a las 21 en el Teatro Sarmiento. Este es el tema homónimo de la banda estadounidense of Montreal con el que termina la obra.

26 febrero 2010

Me ofreció el mundo

Me ofreció el mundo,
me ofreció volar,
me ofreció tirarme
desde lo alto del templo.
Yo le puse límites
y un pañuelo en la boca.
Yo quisiera darle un beso.
(Héctor Viel Temperley)

29 enero 2010

18 diciembre 2009

Año

Mientras Sergio Olguín seguía festejando el miércoles su premio Tusquets, en el primer piso de Lelé de Troya, a mí me decían en la planta baja, y bajo los gritos de la gente del primero, que tenía abandonado a este block. No lo creo. En realidad mutó a ser una plataforma de difusión de videos, y mientras continúo recomendando temas para escuchar pienso un nuevo proyecto que, estimo, verá la luz el año que viene. Ysimenieganelrock empezará a transcender estas fronteras. Feliz año a todas mis groupies.

02 diciembre 2009

Raro bis

Nada, digo que si todos los días te dedicás a comer cualquier tipo de carne asada, sea de cerdo o de res, siempre adobada, y todos los mozos te juran que no pica, pero pica como la mierda, entonces encontrarte con un Starbucks que en su propia esencia no es tan mexicano sino más bien yankee, uno lo agradece. Anoche comí con unos amigos escritores en un asador que se llamaba La vaca argentina. Uno de los escritores, director del Canal 22, le llegó su plato con unos medallones de carne, pero atravesados por un cuchillo que se clavaba en la tablita de madera. El que estaba junto a él, autor de Los culpables, le comentó: ¿Es un mensaje mafioso? Yo pedí comida mexicana, desde luego.