17 abril 2007

Utopías blog

El viernes pasado hablaba con los Buenos Muchachos de Scorsese en la presentación de este libro y nos sorprendíamos de los blogs que se cierran. Acabo de hacer un recorrido por varios (y otro y me cansé de buscar más, pero había) y casi todos tienen algún post que dice cerrado por reformas, que están hartos, que no quieren escribir más. Sabíamos. ¿A quién no le pasa que odia cada una de las palabras que escribió? Pero lo interesante es que la mayoría volvieron con nuevas ideas (o al menos nuevos post, que es lo único que se le pide --¿exige?--). El blog, pienso, es otro del club de los bipolares (Yo, presidente) que se aburre y da vueltas, y mira para otro lado y se va a tomar un café en algún bar perdido de Monserrat. Eso somos. Hace unos meses (fin del año pasado) el escritor mexicano Heriberto Yepez respondía a estas preguntas:
¿Cuánto puede durar la utopía blog? O peor: ¿existe la utopía blog? Explico: cada nuevo avance, cada novedad tecnológica (en los comienzos de Internet, la utopía de las Zonas Temporalmente Autónomas era un slogan tan simpático, tan embriagador, que más de uno podía sumarse a ese nuevo mundo, pero en dos minutos, ese paraíso artificial caía en manos de alguien que te vendía un producto.

Los noventas dejaron su marca en Internet: Internet es una utopía que se cae cada cinco minutos. Pero la caída de la utopía no evita, por otra parte, que cada cinco minutos alguien más realice download de tal utopía. Y cuando aparezca una nueva tecnología de escritura, el blog tendrá la misma suerte que el chat y luego el messenger: se sumarán a los tecnologías de escupitajo. Junto al libro, por supuesto; principalmente, él. El padre del blog fue el email, donde millones de personas redescubrieron el flujo del texto, el poder de la palabra escrita, la libertad de soltarse, lo maquiavélico de tener Lector. Pero el blog, siento decirlo, se parece cada vez más a su abuelo.
Indudablemente, cada tecnología de edición ha trastornado la relación entre autor y receptor. ¿De qué manera y con qué características crees que se trastorna la relación con esta tecnología?

En la literatura electrónica rige la rapidez. Y, por ende, el desecho crece. Los autores se vuelven objetos de consumo, fast food de la mente. Pero, no lo olvidemos, oh hipopótamo lector, tú también te vuelves comida rápida. En Internet, todos resultan desechables. Hecha de exceso de texto e imágenes, la Red es el basurero más grande. En todo tiradero muy poco se recicla. La tecnología electrónica evidencia la mortalidad del texto y sus oficiantes. Todos tendremos muerte rápida.
¿Estás de acuerdo con aquello que se dice que con los blogs "la buena noticia es que ahora todos pueden publicar pero que la mala es que todos pueden publicar"?

Te seré franco: la mayoría de lo que publican las editoriales y revistas me parece una absoluta mierda, la mayoría apesta. Debido a mi incurable optimismo, me mantengo atento a las novedades bibliográficas norteamericanas y latinoamericanas, principalmente y, oh dioses mayas, los humanos no mejoramos. (Ni siquiera por no ser europeos). Mido a la escritura por su grado de tensión. Un buen texto me produce el temor de que si intento abrir un milímetro el espacio entre una palabra y otra, me va a estallar en la cara. En un buen texto, no hay que tocar ninguna zanja. Campo minado, hermano. Y la mayoría de los libros y textos impresos son gelatina asoleada.
(c) ysimenieganelblog

13 abril 2007

Mails

Estoy borrando mails y encuentro algunos de gente que no veo hace años. Es muy raro empezar a rememorar esos momentos, esas invitaciones a salir, esos textos que hablan de algún verano en Brasil, de alguna chica rubia y cordobesa que me pregunta si me olvidé de ella o que me cuenta de sus días llevando a sus hijos al jardín de infantes. También volví a leer los mensajes de mi jefe, los avisos de reuniones cuando todavía no era seguro que me dieran el trabajo en el que estoy ahora. O las fotos de alguna compañera de la facultad, en México, y la veo feliz porque está lejos de todo lo que quería escapar. O las indicaciones al grupo de experimentación que teníamos (¿tenemos?), donde nos intercambiábamos fotografías, textos, ideas para esa obra de teatro que muy poca gente pudo ver. O vuelvo a leer esos mensajes colectivos que guardé, de esa chica a la que le dediqué un relato que me gusta. Me acuerdo de ella y de su historia, que me contó mientras caminábamos por Buenos Aires. Nos gustaba caminar sin rumbo durante tardes enteras. Años después supe que esa era una práctica de Guy Debord y los situacionistas.
A los mails no me gusta borrarlos. Me gusta reelerlos cada dos años o tres o cinco o los que sean.

09 abril 2007

Eterno resplandor



para los que les gustó
Eterno resplandor de una mente sin recuerdos.
Proximamente.
SOÑANDO DESPIERTO
Una película de Michel Gondry
ESTRENO 21 DE JUNIO
CON: Gael García Bernal, Charlotte Gainsbourg, Alain Chabat.

Sobre Soñando Despierto según Gondry:

"Todo comenzó hace unos años a partir de una idea que usé en un video de los Foo Fighters, acerca de dos personas compartiendo sueños – quería ver la relación de ellos con los sueños de cada uno. Incorporé esta idea dentro de una historia de cómo los sueños afectan una relación entre dos personas y cómo a la vez esta relación afectaría sus sueños."

"Espero que la audiencia sienta lástima por mi y mi mala suerte con las chicas. No en términos de la película, pero en la vida real. Espero que muchas chicas me ofrezcan ayuda para superar mis experiencias de rechazo… En serio, estoy bien ahora. Espero que la gente disfrute y se sienta involucrada con la historia. Espero que la gente se sienta inspirada a ir a su casa, sacar un par de tijeras y una caja de cartón y hacer su propia historia."
"Siempre filmo proyectos donde el resultado es incierto. Necesito el elemento de sorpresa para mantener alto mi interés. Creo que obtuve eso de hacer animación: filmas una imagen a la vez y no sabes adonde está yendo hasta que recibes la película del laboratorio. Es como experimentar. Siempre trato de ponerme en lugares nuevos para explorar muchas técnicas y diferentes maneras de comunicar con los actores y contar una historia. Con esta película quería introducirme profundamente dentro de mi propio cerebro sin restricciones. Esa fue la clave en cada aspecto del proyecto. No cuestionaba mis ideas."
pd.
en algunos dvd center (al menos en el mío de Junín y Santa Fe)
ya se puede ver.


03 abril 2007

un mekas punk

Se dice de él que es un Jonas Mekas punk. El cine de Jem Cohen, mezcla de documental, experimentación y videoclip estará en el Bafici. Se verán: Buried in Light (1994) Lost Book Found (1996), Instrument (1999), Amber city (1999), Blood Orange Sky (1999), Benjamin Smoke (2000), Chain (2004), NYC Weights & Measures (2005), Blessed Are the Dreams of Men (2005), Buildings a Broken Mousetrap (2006).
Más data.
Ha vendido helados observando el capitalismo a vista de cucaracha; ha recorrido ciudades siguiendo los pasos de Walter Benjamin; ha firmado clips para R.E.M.; ha seguido durante 10 años a los miembros de Fugazi para ilustrar su filosofía vital en un documental insuperable (Instrument, que puede verse el jueves 5 a las 16.15; el sábado 7 a las 13.30; y el sábado 14 a las 23) y, en definitiva, ha acuñado una de las escasas miradas absolutamente independientes del cine norteamericano actual. Cohen dice: «Mi trabajo consiste en mirar con atención lo que nos rodea cada día: lo que veo en la calle, a través de las ventanas o en mis viajes. Retratos de amigos, de extraños, de músicos. Es cine basado en la vida. Prefiero trabajar con lo que tengo que construir un universo artificial».
Le preguntan: Llamarte cineasta independiente puede resultar confuso ahora que la industria ha pervertido el término, ¿no?
Su respuesta: Cuando estrené Instrument intenté definir el punk como algo que iba más allá de un estilo musical, de una manera de vestir o de una parcela de la cultura juvenil. Quería hablar de la Independencia: hacer las cosas a tu manera, cualquiera que sea el medio que uses, fuera de lo que dicta el mercado y por razones distintas a la obsesión por vender. Al igual que el término alternativo en la industria musical, la etiqueta cine independiente ha sido despojada de significado, pero la auténtica independencia seguirá existiendo más allá de modas terminológicas impuestas por la industria dominante. En el arte, Goya es uno de mis héroes. Es imposible concebir sus Caprichos controlados por lo que dictase la economía del momento: son demasiado salvajes, demasiado personales. Se parecen al cine en que creo.
La entrevista sigue aquí.
Para + habrá una entrevista pública el lunes 9 de abril a las 17, en el Auditorio del Museo de los Niños, del Shopping Abasto.

29 marzo 2007

La belleza

Daniel Melero dice.
(una charla inédita que, no sé por qué, nunca se publicó. Departamento enorme de la avenida del Libertador. Jueves, tres de la tarde. En una habitación junto al living, el lugar donde mezclaba Melero. Una computadora enorme, perillas, equipos, tecnología. Me introdujo en un universo virtual absolutamente extraño y nuevo. Cómo hablaba: entre su maremoto de frases, sensaciones, ideas, conceptos, divagaciones espirituales, profética y filosóficas, Melero decía cosas interesantes. Releo y encuentro esto.)
"Diferencio mucho lo bello y lo lindo. Lo lindo y lo feo están del mismo lado, son graduaciones de un mismo criterio de mirar. El otro criterio de mirar es mirar lo bello y lo horripilante. O lo horrendo. Eso está del otro lado. Porque es como si te dijera: creo que Valeria Mazza es linda. Pero Rosi De Palma es bella. La belleza no tiene que ver necesariamente con la simetría. Lo lindo y lo feo tienen que ver con mecanismos de simetrías aceptadas o no, pero siempre simetrías. Lo bello y lo horripilante no son necesariamente simétricos y a mí me atrae lo no simétrico. Me parece mucho más desafiante para el espíritu. La belleza tiene que ver con una expectativa superada. Lo lindo es el equilibrio esperable. La belleza es desequilibrada. La naturaleza tiende a ser bella porque es irregular y es desequilibrada, y es caótica. Yo no sé a quién se le pudo ocurrir alguna vez esa idea de que hay equilibrio. Es clarísimo que en la moral de la naturaleza no está el equilibrio. En la moral de la naturaleza, el desequilibrio humano, aunque nos afecte mucho a nosotros y a todos lo que hoy conocemos, puede ser algo de paso. En una época, en el planeta tierra no había oxígeno y cuando empezó a haber oxígeno se extinguieron todas las especies que existían por el drama de que empezó a haber oxígeno. Y desequilibró todo. Y ahora creemos que el equilibrio es oxigenado."
(c) ysimenieganelblog

27 marzo 2007

Love will tear us apart

La original de Joy Division.



Y la de Nouvelle Vague.

Prats escucha

Qué escuchamos: Israel Kamakawiwo' Olé.

No sabía que tenía ganas de escuchar esta canción hasta que la escuché. A veces pasa. Ya que está, musicaliza un poco la lectura de los textos. Mañana posteo Love will tear us apart, de Joy Divison. Tampoco es cuestión de estar tan felices.

Maga

Ahora escucho una versión acústica de Clocks. Coldplay, sí, pero es la única música que tengo en la casa de mi viejos, el único lugar (aparte de mi trabajo) donde tengo internet. Prefiero escribir aquí antes que en un locutorio. También escucho In my place. Recibo un mensaje de texto. Es Maga. Una amiga que es linda, abogada, filósofa, cineasta, bipolar, y que ahora vive en Mar del Plata. A ella le pedí que me buscara, en la ciudad, elementos sobre el caso de El loco de la ruta. Dice: "Estuve intentando averigüar un poco pero me encontré con demasiado silencio". Escribo un cuento sobre el caso para una antología de Mondadori. Al nombre de la colección, la gente de marketing de la editorial querían ponerle "chill out". Imposible. No entienden nada. Literatura erótica y casos policiales en una colección con ese nombre. Igual parece que no se llamará así. Tampoco si mi cuento va a quedar. No me interesa demasiado. Me corrí un poco de la consigna, pero sigo. Un amigo que nació en Mar del Plata y ahora vive acá hablará con el padre que es abogado. Me va a dar un panorama de la situación. A mi amiga le digo Maga. Siempre la llamé así. Nacimos el mismo día del mismo año. Y la conocí en una fiesta de un amigo del colegio, la noche del 30 de diciembre de 2005. Después de la fiesta fuimos al Británico, ella vivía a una cuadra. Desayunamos. Después la acompañé hasta su casa: en las paredes tenía frases de Groucho Marx.

22 marzo 2007

Las chicas de las bombachas rosas

Os Mutantes cantan esa canción y mi chica, la que ahora baila sobre el colchón de mi departamento, la canta en portugués porque ella sabe portugués y cada vez que dice una frase me mira sin reírse. En el estribillo cierra los ojos y comienza a tocar su cuerpo como si hiciera falta. Puedo imaginarme a Rita Lee cuando era joven y no una viejita simpática que canta Los Beatles y se desviste, con la merca que dibuja figuras en su mejilla y baila, como si fuera la última vez que pudiera bailar sobre una cama, mi chica, la chica Lee, la chica de las bombachas rosas, piernas que no dejan de moverse, me mira y se acerca. El whisky sin hielo, sin vaso, de la botella. La luz entornada y el sonido del siguiente tema. Una guitarra acústica, una frase que menciona a El Justiciero. Y le digo que me encanta ese universo simple: chicas de bombachas rosas, piernas parecidas a las de Rita Lee y merca como dibujos o dibujada en las mejillas que ahora beso y dejo de besar para salir a la calle sin que haga falta ningún comentario interesante. Ella silba la canción. Y el whisky se termina.
No me hace falta nada. Quiero dormir.
(marzo, 2007)

20 marzo 2007

Prats

Hoy me llevé una triste sorpresa cuando ingresé al blog de Ex y había un comentario mío que jamás escribí. ¿Por qué? ¿Qué le pasa a la gente? ¿Qué lleva a una persona a robar la clave de "un tal Prats" y comentar una estupidez intentando imitarme? ¿Cuál es el "peligro Prats"? Por lo visto es alguien que me conoce, que me ha venido siguiendo. No me importa. Por suerte, Ex entendió y lo calló de una, le sacó la máscara. Nadie puede imitar a Prats. Nadie está a la altura.
Este territorio nació como un experimento. Creo que todos los blogs surgieron por esa necesidad de jugar con las posibilidades que las nuevas tecnologías nos dieron. Una manera de crear comunidades de diálogo, de ideas. Algunos se molestan porque Prats existe. Porque Prats tiene groupies o dice tenerlas, o nosé, quizás porque genera algo. Nunca moderé los comentarios. Acá, mis visitantes (que no son muchos pero son más de los que creía) se pueden expresar con total libertad. Creo que somos maduros para tratar de entendernos, para jugar, para divertirnos, porque todo experimento, de algún modo, es un juego, una deconstrucción de lo establecido.
Este territorio --digo-- nació como un experimento. Y hubo muchas personas que lo entendieron: entre ellas Ex, Old Girl, Pol Capillas, Julia, Luciernagaa, LaChica, Naoko, la recién incorporada Sol (menciono las que alguna vez firmaron y tienen blog), y tantos anónimos que se daban a conocer de algún modo y formaban, como alguna vez dije, una suerte de Banda del Golden Rocket. Esta mañana casi pensé en cerrar este blog. No me gusta que alguien firme con mi nombre. Uno: porque escribe mal. Dos: porque me aburre.
Al principio, A. Prats fue un misterio. Que hubiera seguido siendo, pero lecturas de un viernes por la noche y una cantidad de indicios lo develaron. Hoy, Prats es un mito.

16 marzo 2007

¿Cuándo escribiré fin?

1.
Hace meses que no escribo ni una línea. Tengo la historia en la cabeza, las cuatro partes delineadas (claro, siempre faltan detalles, una resolución lógica de las situaciones), los finales de cada una para que todo cierre, para decir eso que quiero. Pero no me puedo sentar y hacerlo. No puedo tener dos horas (para corregir, releer y continuar con ese tono) y otras cuatro (o lo que sean) para escribir durante la noche hasta el amanecer. Pero ayer, mientras caminaba por Villa Urquiza, un día gris, se me ocurrió un nuevo personaje, una nueva situación. Algo que faltaba. Una pieza. Es eso. Eso necesita el personaje (secundario, éste) para irse de un portazo de esa fiesta. Algo que lo haga cambiar, para siempre.
2.
Acabo de bajar al archivo. Ese lugar frío, gris (todos diarios viejos, esas voces), me interesa. No sé si lo dije alguna vez, pero me encanta guardar papeles inservibles (o no). Tengo un espíritu cartonero. De chico guardaba los papeles de ingeniería de las carpetas de mi padre. No sé qué me gustaba de ellos. Quizás la letra de él (años después se la copié). Desde siempre (todavía las tengo) guardé las revistas pseudo científicas (Conozca Más, Muy interesante) porque deliraba con esas historias (excavaciones en Egipto, ¿existen los extraterrestres?). Y aún deliro. ¿A qué viene todo esto? Archivo. Voces. Paso las páginas y leo las noticias de otra época. Me gusta.
3.
Me propuse avanzar con la novela este domingo. Todo el domingo dedicado a ella.
Quiero escribir: fin.

13 marzo 2007

Procesos

Me invita a su casa. Pablo Ramos vive (todavía) en La Paternal. La idea es hablar un rato de literatura, de Arsenal de Sarandí, de la vida. Primero lo veo por la ventana, está de pie frente a su computadora. Me reconoce y abre la puerta de calle. Dice que deje el bolso y que lo acompañe a comprar unas galletas. En el almacén pide fiado, también pide unas naranjas y mientras habla con la chica que atiende, me dice que le encanta el barrio, donde todavía confían en la palabra de uno. Ponemos el agua para el mate y me muestra la casa, un patio donde hay una bolsa de boxeo, una mini batería del hijo más chico y una camilla con pesas. Hace diez años que pudo comprarla. Recuerda las veces que, ya casi a los treinta años, dormía en la calle y no podía dejar de "delirar". Me cuenta una historia que podría ser otra novela (todas sus novelas, todas las historias que se cuentan no pueden ser otra cosa mas que historias de la vida de uno mismo, dice) sobre cómo empezó a trabajar como electricista (o lo que fuera) y conoció al que instalaría los supermercados Disco durante la década menemista. Pablo pensaba en no delirarla más. Pero la deliró. Pudo comprar esa casa, otra para sus hijos. Y vivir. Hoy se dedica a la literatura. Todo el día. Piensa. Escribe. Piensa. En una pequeña sala de la casa tiene un cementerio. Así lo llama. Máquinas de escribir rotas, tiradas por el piso. Dice que le gusta el sonido de las teclas mientras escribe, le gusta el olor a la tinta recién sellada en el papel, y tener que corregir con Liquid Paper. Y luego pasar a computadora esos "manuscritos". Dice que la computadora es un peligro. Demasiado silenciosa, dice, demasiado prolija, dice, demasiado parecida a la edición del libro. Y al texto, para corregirlo, hay que faltarle el respeto. Corregir es destruir el texto.

12 marzo 2007

What does Marsellus Wallace Look Like

Samuel Jackson dice el texto “What does Marsellus Wallace Look Like”, de la película Pulp Fiction,

y las tipografías hacen el resto.

07 marzo 2007

Quién pudiera ser Marilyn Monroe

(Septiembre, 2006)
Si se lo propusiera podría ser una chica Almodóvar. Obvio. Tiene el charme de una estrella de cine y la espalda de un barrabrava. Ella, a pesar del pelo castaño, adoraría que se la pudiera comparar con esa mujer, pero no es posible: no se parece en nada a Marilyn Monroe aunque a mitad de la noche cante un "Happy birthday, Mr. President", susurrado al micrófono con esa voz de locutor (egresado del ISER) desgarrada por cigarrillos negros. Ella (o él, eso no importa) es Naty Menstrual y ésta, un sábado a la medianoche en el bar La Cubana, es la presentación en vivo de sus poesías travestidas. Son textos de mugre, de amor a la vida y de horror, de insultos a la madre pero a la vez de agradecimiento "por hacerme puto", dirá Naty, como la llaman todos los que golpean la cortina de chapa de este ¿bar? ¿reducto clandestino? en una oscura cuadra de Humberto Primo, a metros de la autopista. ¿Dónde queda La Cubana? Ninguna inscripción, ningún cartel en su fachada lo indica. Sólo algunos saben y sólo algunos llegan, de a poco, hombres que rozan los 50, borrachos, con bigotes de actores porno de los 70 y también chicos modernos y chicas aún más modernas, y más chicos y chicas que quisieran serlo. No somos más de veinte los que estamos sentados en sillas plegables, rodeados de ambientación kitsch (teléfono recubierto de un símil leopardo y fotos de Marilyn Monroe por todas partes, junto a flores de papel y preservativos) y atendidos, desde luego, por una cubana menuda de labios carnosos, vestido a lunares blancos y dolor de cabeza. "Pasen chicos, pasen, que hay un perchero para dejar el pantalón", bromeará Naty. Y antes de irse a cambiar comentará que le gustaría recitar poesía acompañada por un bandoneón porque su sonido es como un lamento "y así son mis textos". Entonces llega el músico (el dandy Alvy Singer) y, tras la tela que separa el salón de la cocina, aparece Naty, que cambió su saco oscuro y su pollera corta por un largo vestido de fiesta. Ella sube al rectángulo de madera que tiene como escenario y, en medio de las melodías de la guitarra de Alvy, se despacha: "Morir linda/ morir joven/ morir tersa/ antes que el deterioro de la vejez/ se derrumbe en mi piel/ pulverice los huesos/ debilite mis vértebras/ morir salvada del alzheimer/ del reuma/ del pami/ de la soledad/ del desamor".

05 marzo 2007

Crónicas Prats

Universos y gurúes
(Julio, 2005)
Es el capricho del empresario, bautizado "Faena Hotel & Universe". Es el diseño de la mega estrella del diseño internacional Philippe Starck. Y es, también, el sonido de ellos, los músicos de rock, lejos del barro y cerca de los sofás capitoné tapizados en cuero rojo y las modelos de quién-sabe-qué-agencia. Son las figuras de la música nacional que vienen a tocar, como súbditos o invitados de su rey amigo, los temas que hicieron historia. Un harén de artistas en pose de divos rodea a Faena. Son Fito Páez, Charly García, Gustavo Cerati, Iván Noble, Luis Ortega y chicas y agentes de relaciones públicas y ciento cuarenta personas que no dejan de saludarse como en una fiestita íntima y privada. El de este miércoles es otro de los caprichos del empresario: la presentación de Luis Alberto Spinetta, el gurú metafísico de la otra música. Así es la vida en el universo Faena, en los suburbios sofisticados de Puerto Madero Este, en un lugar donde se acumulan las alfombras rojas, los restaurantes con unicornios en las paredes y los baños con plateados grifos-cisnes.
Alan Faena acaba de cenar con el clan Ortega en el living. Y llegan los actores de reparto: los hermanos Nicolás y Gastón Pauls, el ex raportero Fena Della Maggiora, Virginia, la rubia de Bandana que intenta una desintoxicación de pop y otros eclécticos que tampoco harán historia. Entonces, las luces se apagan y se corre el telón: es un lánguido Spinetta, de pie en un pequeño escenario, entre los platillos de la batería y su corbata de rock star (fea como las corbatas de rock star), quien interpreta un stand up entre sus canciones: imita personajes de la política argentina, cambia la voz y declara cosas como: "Estamos tratando de tocar mejor, para que la música no caiga en estos pozos como en los que está cayendo". Y Spinetta, con esa voz de algodón, concluye diciendo que se inmolaría, pero aclara: "de manera simbólica".¿Serán estos símbolos, acaso, sentados en sillones atildados, los que escondieron el rock nacional dentro de un pozo? ¿O quizás el pozo es sinónimo del escote de una modelo, el fondo de una pileta o una voluptuosa suite de hotel?

28 febrero 2007

Yo

Me piden que escriba sobre mi vida. Es la segunda vez que me lo piden en una semana. Antes fue la editora de una revista que saldrá en los próximos meses (una revista cultural que le llegará a las mujeres, atención chicas) y en donde hice una entrevista (según dicen quedó linda). También me pidió una foto. No tengo. Una foto digital, cualquiera, me dijo. No tengo fotos mías digitales, al menos de los últimos años. Podía enviarle algo de cuando era chico y me sacaban fotos porque en Mar del Plata, durante los veranos en la playa de Punta Iglesias, iba por las carpas jugando solo (siempre jugaba solo) y me pedían que cantara, entonces el único tema que sabía era ese de los Pimpinela. Sí, ese de "quién es", "soy yo", "que vienes a buscar", "a tí". Y lo cantaba sin problemas. Siempre dije que debería haber sido cantante. De rock. Pero no un Miranda cualquier que canta temas de los Pimpinela (aunque era un destino posible si proyectaba aquella época) sino un Tom Waits, un Lou Reed, o el cantante de Sigur Rós, afligido y mántrico. Ahora otra vez. Julia me pide que escriba acerca de mi vida. Y no sé qué decir: a la editora le escribí una hoja de vida de lo más normal, pero después agregué que tengo un cactus suicida que se llama Morrison, dos plantas en mi balcón terraza, Yuya y Mao; que uso las remeras al revés (mi madre dice que ese debe ser un problema psicológico o algún mensaje cifrado que le envío no tiene idea a quién), y que a veces --cuando hay eclipse, como el que se verá el sábado a partir de las 19.30-- escribo algunas cosas que se me ocurren.
pd. Al final, mi prima me envió una foto que yo ni sabía que me habían sacado, una en la que estoy con mi sobrinita de tres años (rubia ella) y parece como si le estuviera contando un cuento porque se mata de risa. A la editora le encantó. Y no me queda nada para decir sobre mí. Mi vida es de lo más normal. Lo interesante es cuando la invento, cuando me convierto, Prats existe, en un personaje de una novela y reconstruyo las andanzas de Jack Kerouac por Frisco, y entonces me pierdo por Cuzco una noche de enero, solo, tomando whisky en la barra de un bar de mala muerte y me encuentra un amigo y nos abrazamos y brindamos (él con una especie de Fanta porque es abstemio) y hablamos de la vida, de mi vida, y ahí sí tengo cosas para decir, será por la noche, por el whisky o porque las invento. No sé.

18 febrero 2007

Escapar

El sábado terminamos de trabajar y nos fuimos al barrio chino a festejar año nuevo. No sé. No soy chino pero festejo. ¿Y? En realidad quería escapar, sí, como todos. Más tarde caimos, como de costumbre, en Kim y Novak. Cerveza. Cerveza. Ellos (+ ella) tomaban un trago con jenjibre. Yo, cerveza. Si no hay whisky, prefiero cerveza. El vino, fuera de las comidas, me duerme. Y además en un bar no suelo tomar vino. Como digo, prefiero cerveza, ¿o no, Morrison? Morrison no responde. Se hace el dormido. Quiere tirarme con juguetes como Emilio García Wehbi a Maricel Alvarez. ¿No dan ganas de entrar a la casita del Gran Periférico y partirle la cara al payaso? ¿No te da bronca cuando ella llora y él le toca el culo? Al final toman leche, los tres (+ el enano) con Operas normales. Porque ahora, no sé si sabrán, hay Operas triples, cuadradas, raras.
Querido diario: el sábado estaba en la vereda del bar y llegó una limousine (¿así?). Pensé que iba a salir Charly pero salieron mujeres, cinco, seis o siete, no sé cuántas eran pero salieron con las típicas orejas de conejitas (me aburren las despedidas de solteras). Entre ellas, Ceci Rainero, totalmente ida. No me conoce. O sí, creo que alguna vez me la presentaron:
- Ceci, Prats.
- Prats, Ceci.
Entonces vuelvo: el sábado, en la vereda, estaba con Vera Fogwill que me miraba y decía: no podés conocerla. Entonces las presenté.
- Ceci, Vera
- Vera, Ceci.
Ceci no entendía nada. Y al final, la chica (de la) despedida cumplió la prenda y junto a sus amigas entró al vehículo para partir. Vera recordó que la primera palabra que dijo en su vida fue: taxi. "No me preguntes por qué-- dijo-- pero quizás porque desde chica me quería escapar".
Yo, siempre.

16 febrero 2007

Prats escucha

1.

Alguna vez escribí: "La melancolía de Radiohead y la experimentación de Björk. Así es el universo de la banda islandesa Sigur Rós, que en su cuarto disco Takk, logra aquello que esbozaba en sus anteriores trabajos: Agùtis byrjun (1999) y The brackets (2002). Sólo dejarse llevar por los coros de ángeles o las distorsiones del limbo que se convierten en música. Uno de los mejores discos en mucho tiempo."

2.

También dije que Takk era el disco con el que leí Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami. Ustedes sabrán apreciarlo. Lo sé. Si tienen problemas para ver el video desde You Tube, recomiendo que visiten este sitio y recorran los diferentes videos de la banda. Todos tienen algo para decir.

3.

Hoy me desperté con este disco y con este tema comencé a volar. El video que posteo tiene una fuerza tremenda. Es del tema "Glósóli". En islandés, la palabra se pronuncia “glow-soul-ih” y significa algo así como "Glowing Sun": sol que brilla intensamente. Era el día para escucharlo.

4.

Datos: el video lo hicieron Stefan Arni and Siggi Kinski que trabajaron con el colectivo Gus Gus. Fue producido por Jon Adams y el director de fotografía fue Chris Soos.

13 febrero 2007

Erotismo

Alguien a quien respeto, pero con el cual no comparto muchas de sus ideas estéticas dice que en un filme de Michel Deville ("Le voyage en douce") se encuentra la mejor definición del erotismo en boca de una mujer. Allí, Dominique Sandá y Geraldine Chaplin, dos amigas de años, abandonan por un tiempo a sus parejas y se largan a la aventura. Al parar en una posada, un muchacho ansioso intenta, de pronto, concretar un encuentro a los apurones con cualquiera de ellas. El personaje de Dominique Sandá le detiene el gesto diciendo : "Le plaisir est le desir". Ese alguien que escribe, dice: "Me niego a traducir está frase precisa y espléndida, porque el francés se ha hecho para estas cuestiones." Me hubiera gustado ser el autor de esa frase. De ese pensamiento. De esa negación.

09 febrero 2007

Manifiestos

1.
Hace bastante que no posteaba alguna imagen y ésta, de Alfredo Prior, que puede verse en Malba, me gustó.
2.
Ayer fui a ver la nueva obra de Daniel Veronese: "Teatro para pájaros". La puesta es bastante simple, la escenografía pareciera ser la misma de "Espía a una mujer que se mata". Pero lo maravilloso de esa hora frente al escenario fueron las actuaciones. La pieza dice, critica, reflexiona sobre el teatro sin la búsqueda de esas pseudo poéticas de la nada. Tiene ritmo. Tiene humor. ¿Qué más?
3.
Otro manifiesto es el de Muscari. "Dame Morbo" (Teatro Belisario) es una acumulación de insultos, mal gusto, y rompe la cuarta pared mediante una sucesión de parlamentos donde se mencionan tanto a Pepe Parada, Pepito Cibrián como a lo que hacen: "mierda teatral". Así, Muscari se enfrenta a la institución-teatro. En el programa de mano, Muscari dice que fue tildado de "frívolo", "trucho" y hasta de "vacío". "Todo eso soy. --escribe-- Quiero serlo y por suerte, puedo". La obra apunta contra la escena de la avenida Corrientes como al under: "Quiero ser esnob, quiero actuar en el Camarín de las Musas."


02 febrero 2007

Ellas

Hace unos años tuve un cactus que, como ustedes saben, se llamaba Morrison y se suicidó tirándose de la ventana de mi habitación. A veces regresa de la muerte, recita poesía y me habla al oído. Hace una semana, un amigo (Fernando) tomaba unas cervezas en mi balcón y me dijo: "acá falta algo". Una planta de marihuana, dije. Y dijo que era cierto, que podría tener una pero ambos resolvimos que todo el trámite de hacer secar las hojas era bastante molesto. Y siguió: "pero falta algo", dijo y al tercer vaso de cerveza concluyó: "faltan algunas plantas". Le dije que era cierto, pero acababa de comprarme el microondas y el dvd, que para mi trabajo (ambas cosas) eran fundamentales. A los tres días nos juntamos a cenar en su casa y antes de irme me preguntó: "¿estás en auto?" No, dije. Entonces Facundo te puede ayudar. Y me dijo que lo acompañara. Lo seguí por la cocina hasta el lavadero. Ahí estaban. Eran dos. Verdes. Simpáticas. Una, casi un yuyo. La otra tenía unas hojas suaves y brillantes. Una, la parecida al yuyo, no sé qué tipo de planta es. La otra es una Rosa China. Me las llevé a las dos. A mi amigo no supe cómo agradecerle y le di un abrazo. Pensé en algún nombre que las describa, que les de una identidad. El de la Rosa China era casi obvio: Mao. La otra di muchas vueltas, pero al fin decidí llamarla como un "snowbardo" con el que hablé una temporada en San Martín de los Andes. El nombre: Yuyo. La ubiqué en el balcón. Al día siguiente me desperté apurado, ni siquiera me lavé y ya estaba listo para el primer riego. Luego de todo un día de sol (esto lo aprendí de mi tía Chicha: a las plantas hay que regarlas cuando cae el sol, porque si lo hacés a la hora de la siesta, podés quemarlas) las regué con el mismo vaso Quilmes hasta el tope de agua bien fría. Ese día lo llamé por teléfono a mi amigo y le dejé un mensaje en el contestador porque no me atendía. Le dije: "Boludo, me diste una razón para vivir. No dejo de hablarles, ponerles música. Son mis nenas".
Ahora dejo de escribir en este locutorio frío, las chicas tienen sed.

29 enero 2007

“Yo quería ser caprichoso”

Es uruguayo, performer, artista visual, cantante y escritor. Es petiso, el pelo largo (¿rastas?) y los ojos le brillan como a un chico cuando descubre el mundo. Se llama Dani Umpi y en un bar de Buenos Aires abre su valija y pregunta: ¿qué quieren que me ponga para las fotos? Las opciones son dos: un buzo rosa o una remera de fútbol americano. Umpi elige la remera, va al baño, se cambia: ya está listo para la sesión.

Flash: Dani Umpi se mueve el pelo y posa frente a la cámara en las escaleras del monumento de Plaza San Martín. Flash: encuentra un vasito de helado en el suelo y sonríe. Flash: elige otro lugar de la plaza lleno de flores y juega metido entre ellas. Flash. Sentados en el bar, él explica que Dani Umpi es una síntesis de su nombre (Daniel Umpiérrez) y a la vez una exageración porque ese “personaje” es mucho más histriónico de lo que en verdad es y convierte los supuestos defectos en virtudes. “Me gusta posar como un divo cuando soy una antiestrella”, dice. “Me interesa el artificio y así también cuando canto: me gusta ser artificioso y falso, por eso canto sobre pistas grabadas o en un escenario grande me acompaña una banda falsa de señoras que hacen que tocan. Es ficcionarse a uno mismo, reinventarse”, dice Umpi, 32 años, una adolescencia en Tacuarembó entre la biblioteca, el cine club y la televisión.
Acaba de publicar su tercera novela Sólo te quiero como amigo (Interzona), luego de Aún soltera (Eloísa Cartonera, 2003) y Miss Tacuarembó (Interzona, 2004). Esta vez, la historia del derrumbe de una relación gay.

Es tu primera novela donde el protagonista es gay, ¿necesitabas ese tiempo para tratar el tema?
Creo que ésta es una novela engañosamente gay, porque el personaje es gay pero a la vez homofóbico con el estereotipo gay. Es una novela deserotizada y en ella tampoco hay problemática gay, no hay discriminación, por ejemplo. Además no creo que se pueda hablar de “literatura gay” como género. Hay algo de la cultura Queer que nunca logro entender: cómo una sexualidad puede crear una cultura. Cómo es posible que un gay español, de clase alta, tenga los mismos códigos que un gay de una villa de Buenos Aires, que le gusten las mismas cosas, que se vistan igual, ¡y piensen igual!
¿Con qué aspectos del personaje te identificas?
Comparto muchos de sus prejuicios, pero es una cosa interna de ser gay y no soportar las cosas de gay (Ríe). Y ahí soy muy injusto, ignorante y prejuicioso.
¿Y qué cosas te influyen?
Las charlas por teléfono, los problemas de mis amigas con los novios. Ahí encuentro un mundo cerrado, encuentro códigos. También la influencia de la televisión en las relaciones personales. Por ejemplo, un adolescente que crece mirando los programas de Cris Morena y cuando lo deja su pareja sabe cómo reaccionar, qué tiene que decir. O la regla general de las relaciones: “no lo llames por una semana y vas a ver que vuelve”. Y lo peor es que sí, vuelve. Eso me mata.
En cada una de tus novelas se percibe una particular arquitectura narrativa, ¿cómo trabajaste en este caso?
Me interesaba el discurso mental, el pensamiento del personaje que va y vuelve todo el tiempo, donde una idea se encadena a la otra. Formalmente soy muy obsesivo. Me seduce mucho la estructura. En las novelas anteriores me hacía esquemas y era muy rígido. A veces dicen que lo mío es “futurista” o moderno, pero yo lo veo clásico. Para mí el texto tiene que estar bien escrito.
¿Qué tipo de artista te interesa?
Aquellos que tienen marcas de cualquier tipo, puede ser desde un Stephen King hasta una Gabriela Bejerman. Todos los que tienen un universo definido. En un escenario, yo no quiero ver a alguien como yo, quiero ver una estrella que me lleve a otro mundo, sea Marilyn Manson o Xuxa. Y en los escritores me gusta cuando tienen personalidad. Me gusta encandilarme con los escritores. Idolatro a César Aira, porque a la gente obsesiva como yo le da todo: un libro por año, o dos o tres. Y eso me encanta: la angurria fetichista.
¿Pero podés tener una mirada crítica sobre la obra de un artista que idolatrás?
No puedo. A veces publican un libro que “no daba”, pero igual me gusta. Soy medio adolescente, porque la adolescencia tiene eso del extremo, del fanatismo.
Acabas de publicar una novela, editaste tu disco “Perfecto” (Secsy Discos, 2004), ¿por qué dejaste un poco de lado las artes plásticas?
En un momento, mi parte musical la tomaba como una obra (plástica), porque empecé a tener fans y yo los visitaba, les sacaba fotos, escribíamos cuadernos de viajero. Pensaba que con eso iba a hacer una obra. Pero me di cuenta que era algo íntimo que compartía con otra gente y no quise continuar. Cuando empecé a hacer música descubrí un lugar de libertad sin los vicios de las artes plásticas. Por ejemplo tener que justificar todo, que todo tenga un soporte teórico. Eso no me interesaba: yo quería ser caprichoso.
Todas tus novelas tienen alguna referencia a la cultura pop, por ejemplo en Miss Tacuarembó incluís fragmentos de canciones de Rafaela Carrá. ¿Cuánto de nostalgia hay en eso?
No creo que sea tanto. El hecho de que tenga algo de la cultura pop no quiere decir que sea una obra pop. Por que si ahora estoy viendo una botella de Pepsi y la reproduzco, alguien puede decir que lo que hago es pop, pero en realidad estoy reproduciendo un momento. Y hay elementos que forman parte de uno y dicen cosas.
¿Sos una persona nostálgica?
Se me agota rápido. Soy muy frívolo y medio snob. Me fascina mucho lo nuevo. La novedad me deslumbra mucho más que la nostalgia.
Tuviste muchísimos trabajos, desde hacer fotos sociales a trabajar en una casa de cambio, ¿pensabas cómo iba a ser tu futuro?
No, no tengo mucha proyección.
¿No soñás?
Los míos son sueños precarios: tener un departamento donde pueda vivir y tener tiempo. No sueño mucho, estoy muy atado al presente y eso está mal porque no puedo encarar una carrera o una pareja…
¿Hay poesía viviendo en el presente?

Lo cotidiano tiene mucha poesía. Me deslumbra. Soy muy chusma, escucho lo que dicen los vecinos, a los que hablan en el colectivo. Me encantan las formas, los gestos y los rituales. Me gusta el entorno, pero no desde otro lugar sino vivido desde ahí. Soy colgado, y eso tiene poética.

pd. DANI UMPI EN EL CICLO "Lecturas en el Jardín" El viernes 2 de febrero, a las 19 hs, en el Jardín Botánico de la Ciudad de Buenos Aires, Dani Umpi (autor de Sólo te quiero como amigo, Aún soltera y Miss Tacuarembó) leerá textos de su producción literaria y luego responderá preguntas de Damián Ríos y del público. La actividad es gratuita. HABRÁ SORPRESAS.

27 enero 2007

El tema que puede cambiarte la vida


No voy a hablar de María Antonieta, de nuestra querida Sofía Coppola. Quizás mañana, después de lo que diga hoy en radio, postee mis ideas sobre el filme. Quiero hablar de la banda de sonido de la película Garden State. Pueden fijarse y escuchar algo en este sitio (Ex: si clickea en wm100, el reproductor de Windows Media lo abre directamente y puede escuchar unos segundos). Recomiendo a la banda The Shins y su Caring Is Creepy, porque es un gran tema. Y el siguiente de esta banda, que según Natalie Portman (y quizás tenga razón) es un tema que puede cambiarte la vida: New slang. Gracias Ati, porque me lo pasó, y cada vez que quiero cambiar mi humor encuentro este disco, y pongo estos temas. Disfrute también los tracks de Nick Drake, Zero 7 o Colin Hay. Si no conoce la película clickee aquí.
Más allá de que me encante Natalie Portman desde que la vi en El perfecto asesino. ¿Quién no?

24 enero 2007

Maestro


Todos alguna vez quisimos imitarlo. Todos los que nos dedicamos a esto (a este oficio que no es para cínicos) quisimos seguir sus pasos en alguna crónica, y en alguna de esas coberturas aspiramos a implementar todo aquello que delineaban sus palabras, esas ideas vertidas en libros y experiencias que conmovían, que eran a la vez una aventura y el retrato de un mundo que podía ser tan emocionante como terrible. Hoy me llega un mail: "El periodista polaco Ryszard Kapuscinski, que llevó la crónica al rango de género literario y a través de ella hizo visible infinidad de acontecimientos políticos en países del Tercer Mundo, falleció ayer a los 74 años en Varsovia. Kapuscinski, que había fijado en esa ciudad su residencia hacía algunos años -en la que continuaba escribiendo a diario-, no se recuperó de la intervención quirúrgica a la que había sido sometido el sábado pasado, a raíz del cáncer que padecía." Recuerdo lo que decía Ignacio Ramonet en junio de 2005, luego de asistir a la ceremonia donde la Universidad Ramon Llull de Barcelona nombraba a Kapuscinski doctor honoris causa: "Para los que nos dedicamos a esto del periodismo escrito, Kapuscinski resulta un indiscutible maestro. Más: un modelo. Ante todo porque sus reportajes nos recuerdan siempre que, en la base de este oficio imposible, está la escritura, la calidad del estilo, la creatividad narrativa. Lo que nos seduce en sus textos -hoy reunidos en libros como La guerra del fútbol, Emperador, Sha, Imperio, Ébano o la antología con los pensamientos de Kapuscinski que se titula: El mundo de hoy.- es esa capacidad suya a dar a entender al lector toda una complicada situación política, en un país lejano, mediante la descripción de sus experiencias personales, en situaciones casi banales. Su capacidad de sugerencia es tal que escenas que no parecen tener una relación directa con la problemática política acaban siendo mucho más útiles al lector porque le ayudan a comprender la atmósfera de una crisis." En esa oportunidad, el decano Miquel Tresseras recordó que el periodista polaco había cubierto «veintisiete revoluciones en una docena de países». Quizá otros reporteros lo hayan hecho también, pero lo que se puede afirmar es que sólo Ryszard Kapuscinski ha elevado el reportaje a la categoría de obra de arte.
También fue en junio de 2005. Recuerdo que fue un sábado en el que yo no tenía por qué estar en la redacción, pero estaba. Y allí me entero de que había muerto otro maestro: el escritor Juan José Saer. Ansiaba poder conocerlo. A medida que hablábamos con nuestra corresponsal en París recordaba cada uno de sus libros que había leído. Aquel día tuve que formar parte de la producción de esa nota. En mis ojos no se veían lágrimas, pero ellas estaban ahí, invisibles. Y agradecí poder formar parte de esos pocos que intentaban explicar quién había sido Saer. Ese era mi homenaje.
Como todos estos días en que estoy de vacaciones, hoy no iba a leer los diarios. No tenía intenciones de enterarme de nada porque a veces uno necesita dejar de lado esa actualidad (con la que vivimos cada día como forma de presión) para reencontrarme. Y sin embargo abrí los mails. Y sin embargo leí los diarios. Ansiaba también, en algún viaje o seminario, poder conocerlo personalmente. Hoy no me toca estar en la redacción pero éste, de algún modo, es mi homenaje. No veo lágrimas, pero están.

22 enero 2007

Cada lunes

Cada lunes recibo una llamada en mi celular. Siempre a las dos de la madrugada. Las primeras veces me encontraba dormido pero ahora no. Necesito escuchar el sonido de mi aparato en la mesa de luz y atender, en la oscuridad de mi habitación, mis ojos en el balcón y en la noche, ese llamado. Aquellos primeros lunes, me angustiaba, atendía preocupado, quizás mamá o mis hermanos habrían tenido un accidente. Creo que recién al tercer lunes atendí con normalidad. Siempre es ella, Sofía, que dice mi nombre y pregunta cómo me siento. Respondo que intento suicidarme con una cuchara. Ella ríe. Casi siempre hago la misma broma y casi siempre la escucho reírse. Sofía dice que se siente bien, que intenta olvidarme pero que no puede.
Siempre hablamos veinte minutos, quizás un poco más. Y por momentos escucho sonidos detrás de ella. Voces de hombres, imagino que cada lunes es uno diferente. A medida que la conversación avanza, ella comienza a inquietarse, la escucho que se agita y respira con dificultad. Minutos que sólo son palabras mías, sólo recuerdos, anécdotas. Siento su respiración, y luego de un tiempo sus palabras entrecortadas. Le digo que se tranquilice, que la vida sigue. Pero ella grita y dice mi nombre en un susurro. Es entonces cuando corta, sin decir nada más, la comunicación.
Cada lunes espero su llamada. Y aguardo sus gritos de placer.

18 enero 2007

Ventana




“Hay que abrir de par en par las ventanas y tirar todo a la calle, pero sobre todo hay que tirar también la ventana, y nosotros con ella. Es la muerte o salir volando”


Julio Cortázar

17 enero 2007

La zona

foto: La infancia de Iván, 1962.


3 de septiembre, 1970

También siento pena por esos llamados artistas, poetas y escritores que sienten que no pueden trabajar, pero de lo que hablan no es de trabajar sino de ganar.

Uno no necesita demasiado para ser capaz de vivir. Lo más importante es poder ser libre en tu trabajo. Por supuesto que es importante poder filmar y exhibir, pero si eso no es posible todavía te queda el asunto más importante de todos: ser capaz de trabajar sin pedirle permiso a nadie.

Si un escritor desprecia sus dones naturales dejando de escribir porque nadie lo va a publicar, entonces no es un escritor. El artista se caracteriza por su urgencia de crear, que por definición es un acompañante del talento.


(de los diarios del director ruso)

16 enero 2007

rock trip

Me encanta tener groupies.
Julia dijo...
el nuestro es un sitio web de cultura,
pero de cultura rock, hecho por pibes q viven acá a la vuelta,
así q podés recomendarlo, no?
Deambule. Delire. Disfrute.
Recomendado Prats: www.elsilenciorock.com.ar
pd. Para que no se me ofenda la gente de alemania, transite también por spex
Y para que Hunter Thompson no baje del cielo con la cara destrozada por el escopetazo, inevitable

i-D




Dicen que el rostro que aparece en los carteles de "viva la ciudad", sí, ese vadentro de la estrella amarilla no es Annie Lennox sino que lo sacaron de una tapa de I-D, del 50 aniversario. ¿Será?
Prometo parar con las revistas e irme a mi balcón a descansar.

trip: un viaje



Hace un par de semanas, mi amigo Jacob trajo de San Pablo una revista brasileña en papel, que yo leía de vez en cuando por internet: Trip. Casi tan enorme como nuestra Big Kulo (o no, nada puede ser tan grande como nuestra Big Kulo) encontré un par de ideas interesantes. El sitio tiene secciones y notas excelentes. Lea la nota a Arthur Verissimo (jornalista gozo) y el verdadero periodista gonzo (y el mais grande) Hunter Thompson.


En el número 149, el editor Paulo Lima (nada que ver con el realismo visceral de Ulises Lima) decía:

"Esta edição da Trip inaugura a segunda fase deste projeto, orgulhosa por ter concluído a primeira que, entre outras coisas, ajudou a tornar a reflexão sobre o que é felicidade e sobre a necessidade de nos reequilibrarmos sobre este planeta, algo absolutamente presente nos mais diferentes tipos de rodas, ambientes, meios de comunicação, fóruns de debates e cérebros. E, nesta segunda fase, nossa pretensão é de aprofundar ainda mais, revisitando e revolvendo até as vísceras os temas propostos em 2005, porém de forma mais livre, mais vertical e ainda mais solta e divertida. Nossa missão nunca esteve tão clara e transparente e é a ela que nos entregaremos com total e absoluta inteireza.E, para começar, vamos buscar na sociedade brasileira os notáveis que, em muitos casos, décadas antes deste modesto veículo já vislumbravam o todo ou parte desta nossa mesma tese e que dedicaram e dedicam a maior e melhor parte de suas vidas a fomentar a reflexão e a prática das mesmas buscas."


Algo de eso también intenta ysimenieganelblog.


Deambule.
Algunos chicos, sabrán agradecerme. Y las chicas, también.
Bonus track: Algunas de las mejores revistas de cultura (pop o no) que puedenencontrarse en la web:
Village Voice, Zona de Obras, Bulgaria (buena mag de diseño y más), Canecalón, Salon, The New Yorker, Q (ahora puede ver algo del Festival de Glastonbury) y hay +, pero estoy de vacaciones y no quiero pasarme mis días frente a una computadora.
Deambule. Disfrute.

15 enero 2007

Sólo luz


A Raúl Carnota no le interesaba aparentar nada. Aquella tarde, en su alargado departamento de la avenida Caseros, Carnota escuchaba un tema de Gwen Stefani (ex cantante del grupo No Doubt) con el dial clavado en la radio Kabul (FM 107.9). Caminaba desarticulado, con su largo pelo de vikingo y su rostro de aires piazzolianos hasta la cocina.
Ayer (domingo) escuchaba Sólo luz, el último tema del disco Lumbre (gran tema, gran versión, gran disco), de Mariana Baraj, que pertenece a Raúl, y me acordé de la charla que tuvimos ese día.

Siempre te preguntan sobre el folclore, si te sentís folclorista o no.
Ser folclorista es como ser rockero o tanguero. Yo no soy ni folclorista, ni rockero, ni tanguero, ni jazzero. A mí me gusta la música: me gusta toda la música. Además, acá se cree que folclore es la música del campo, y no es así. Porque la otra música también es folclore, pero esa se llama tango, milonga o candombe. No sé muy bien cómo será eso de ser folclorista, porque yo no soy folclorista entonces no te puedo decir. Pero me parece más una limitación que una amplitud.

¿Necesitás arriesgarte en cada proceso en el que te embarcas?
No lo necesito, creo que es inherente a ser artista.

Hay gente que no arriesga nada.
Hay gente que no arriesga nada porque están en el negocio del espectáculo pero no son artistas. Muchas veces se confunde el negocio del espectáculo o el negocio del arte con el arte. El arte es trabajar sin pensar, incluso sin saber si les va a gustar o no, si te van a tirar naranjas o te van a aplaudir. Vos no sabés nada cuando lo hacés, y tampoco tenés que frenarte de hacer cosas por ser rechazado. Lo que pasa es que ahora todo se hace con marketing. Dios es el dinero, entonces todos creen nada más que en ese Dios: son monoteístas. Y yo creo en otra cosa. Ojo, uso el dinero para vivir. Sería maravilloso que a mí me pasara como le pasa a Peter Gabriel o a Sting, que sin sacrificar nada son populares. Bueno, a mí me encantaría que me sucediera algo así, pero no estoy para nada dispuesto a negociar nada. Me encantaría que sucediera, pero por eso no sacrificaría lo que yo opino o lo que yo hago. Ni lo voy a cambiar, ni nada. Esa es mi postura y no quiero decir que todo el mundo tendría que tener mi postura, es la mía. Y a nadie le tengo que hacer ningún reclamo. Yo soy exigente conmigo, el resto que haga lo que quiera. Cada uno es responsable de sí mismo. Como hombre, como artista, como integrante de una sociedad, como todo. Cada uno tiene un rol.

El tema sería que no te caguen los otros, porque de alguna manera pueden hacerlo.
¿Y cómo me pueden cagar a mí? Con las regalías. Toda la vida me cagaron con las regalías. Y más cuando estuve en las multinacionales. Incluso con las discográficas argentinas me cagaron. Pero ellos se dedican a eso, de eso viven: cagan a la gente. Yo vivo de lo que hago. Es lo mismo que los que salen a robar: salen a robar porque no tienen. Entonces que a mí me roben un tema puede ser, pero me lo va a robar un tipo que no es capaz de hacerlo.

12 enero 2007

Prats escucha








Hoy me desperté con una extraña seguidilla de música (Keith Jarret, Thelonious Monk y The Libertines), me compré la biografía de Duchamp escrita por Calvin Tomkins y almorcé en Piola escuchando las conversaciones y los puteríos de los oficinistas. Después terminé en mi dvd center adquiriendo la segunda temporada de Lost, que ya empecé a ver el primer capítulo. Puede ser que el guión (al menos de este primer capítulo) sea inverosímil (¿qué no es inverosímil en esa serie?), pero ¿te fijaste la construcción del suspenso de esa serie? Me encanta.
Hago cuentas. En mi primer día de vacaciones gasté, (¿ysimeibaabrasil?)

11 enero 2007

Janis Joplin

"When I cannot sing my heart
I can only speak my mind"
1.
El lunes estaba sentado en mi balcón, cerveza, música (de seguro sonaban The Libertines) y aire. Imaginé que enfrente mío estaba sentada Janis Joplin. Imaginé que me acercaba, que ella se quedaba callada y yo le intentaba dar un beso. No, decía entonces ella y miraba el suelo, la calle, los autos desorientados a mitad de la noche. Ella miraba el aire. Quise caer. Girondo alguna vez lo escribió: "Abandoné las sombras,/ las espesas paredes,/ los ruidos familiares,/ la amistad de los libros,/ el tabaco, las plumas,/ los secos cielorrasos;/ para salir volando,/ desesperadamente."
2.
Hace unos años escribí un cuento sobre Janis Joplin. O no sé si era sobre ella, sobre su voz, sus inquietudes y amarguras pintadas con esa voz de rock hiriente. La historia del texto era simple: chico (yo) que iba al cumpleaños de una amiga (ella es de Neuquén) en su departamento de la calle Boulogne Sur Mer o San Luis, o alguna de esas calles que están entre Facultad de Medicina y la avenida Corrientes (cero Abasto y más Once). Mi amiga (la del personaje, un tal Prats) tenía el poster de Janis Joplin en la pared. Y mientras tomábamos una cerveza (de esas cervezas en vaso de plástico, que siempre están un poco calientes pero también felices) me contaba sobre la viejita que vivía en el departamento junto al de ella. Una anciana simpática y sin dientes que nunca se quejaba por los ruidos molestos, la música alta o los gritos, que en la casa de mi amiga se escuchaban todas las noches (o casi). El final del texto contaba cómo, luego de ¿comer? ¿beber? ¿tragar? una gelatina de frutilla preparada con vodka o gin o lo que sea, yo comenzaba a delirar y la viejita se me aparecía en la habitación de mi amiga (desnuda, sin dientes) y teníamos sexo en la cama cucheta (en la de abajo) de mi amiga neuquina. A la mañana siguiente, la viejita en realidad era Janis Joplin, que me despertaba porque había resucitado y comenzaba a interpretar una canción suya con una guitarra criolla.
Ese era (es) el cuento.
3.
Ayer volví a encontrarme con Janis, o no sé si era Janis, pero de seguro le había robado el espíritu a la Joplin. Janis, esta vez, me hablaba y me susurraba: quiero desafiarte a un partido de pool. Acepté. Fuimos a un reducto de mala muerte que ella conocía. Compramos una cerveza, una ficha y comenzamos a jugar. Ella me preguntó qué apostamos. Ella pidió un post en el blog. Yo, un beso. Le dije que no se dejara ganar. Ella sonrió. Hacía muchos años que yo no jugaba, pero la cerveza ayudaba (como ayuda siempre) a enfocarte en un punto y disparar la blanca en un viaje sinuoso hasta la rayada verde (ella había metido una lisa en su primer movimiento). Y fue un momento en el que el aire se detuvo, las miradas de los que estaban ahí se perdieron en nosotros y una naranja (lisa) enloqueció para meter, sin más, a la negra en el hoyo que estaba a mi izquierda. Gané. Ella quiso que yo cobrara mi premio. Pero le dije que no, que era demasiado pronto, que el premio lo iba a cobrar cuando yo quisiera.
Y así fue.

09 enero 2007

Por la carretera...

Hace un tiempo, Alfredo Olivera y los internos de Radio La Colifata me dieron la grabación de una entrevista que le hicieron a Manu Chao en su casa de Barcelona. Hace unos días volví a escucharla.

Se conoce tu aspecto solidario con la gente, ¿esto por qué lo haces, por solidaridad o porque es necesario?

MANU CHAO: Sabes, hay gente que me considera solidario y otra que no me considera solidario para nada. Hay mucha gente que critica y piensa que no hago lo suficiente. Y yo pienso que nunca hago lo suficiente. Siempre puedes hacer más. Pero creo que cada día es un día. Y en el mundo en que vivimos, tan complicado, creo que ahora mi filosofía de vida va por ahí: cada día es un día. Y la primera revolución es la de cada uno, y cada noche acostarse con la consciencia tranquila de haber hecho lo mejor posible cada día, de no haber pisado a nadie y ya. Si todo el mundo hiciera eso serían miles y miles de pequeñas revoluciones que acabarían en una gran revolución. Pero también por qué hago eso, por qué no lo hago, también a mí me desborda. Creo que es una pelea de cada día. Y cada día pues hacer lo máximo que puedes hacer con la gente, para ayudar donde tienes que ayudar, estar donde tienes que estar. Para que te ayuden si necesitas ayuda. Y por eso vivimos todos juntos.

08 enero 2007

Groupies

Fue hace unos meses. Morrison (mi cactus) me susurraba al oído: fundemos un club, fundemos un club. Nunca le hago caso a Morrison (¿acaso debería escucharlo más?) pero me dije que quizás Prats se lo merecía. Incluso tenía el nombre del Club de Groupies de A. Prats, que iba a ser: "¡No soy Pynchon!" No puedo decir que las solicitudes de ingreso hayan hecho colapsar mi casilla de correo (agustinprats@gmail.com), pero tampoco que no recibí ninguna. Recuerdo una: "¡Holaaa Prats! Quiero formar parte", decía un mensaje en el asunto. La chica que firmaba se hacía llamar Lolita. Conozco alguna que otra Lola, pero descarté la posibilidad de que fuese ella.
Con este post sólo quiero ofrecer mi visión del ya mítico Club de Groupies de Prats, por el que recibo muchísimos mensajes en contra. A partir del comentario (que pueden leer aquí) que transcribo a continuación (uno de los mensajes más interesantes y divertidos que se recibieron en la historia de ysimenieganelblog) se me ocurrió no sólo tener un Club de Groupies (¡No soy Pynchon!) sino también tener el AntiClub de Groupies de Prats (¡No soy Aira!).
pd. Debo decir que en ninguno de los dos se venera la figura de Prats sino el totem pagano de Morrison, que viene a ser como una de esas esculturas de El Tío que se encuentran en las minas de plata de Potosí.
pd1. Prats sólo es un medium entre Morrison y los mortales.
Lea el "comment" de nuestra querida Old Girl:
Old Girl dijo...
Prats, no sé que le dirá Ex, pero yo quiero opinar sobre esta cuestión que viene dando vueltas y de la que todos hablan: su club de groupies. Este concepto implica al ídolo (del griego eidolon) y los fans (del griego mmmm...). Digamos que esto es una teoría menor,cool o superflua depende quién la observe, desgajada de la gran teoría del amo y el esclavo, la cual concluyó Hegel de la siguiente manera: "la verdad del amo es el esclavo". Ud. va a dejar en manos de sus groupies la verdad de Prats, la gran verdad de Agustín Prats? Yo lo pensaría y desde ya le digo, no alistándome, contribuyo a preservat su verdad, sea cual sea camarada Prats. Y esto no es otra cosa, que velar por su integridad onto-teleológica.Es por eso que yo no soy groupie y detesto la porra, el salto vano por el otro, el cantito al son del nombre de otro, el famoso "Diegoo, Diegoo..." por ejemplo, este es un tema que me obsesiona, mire ud. Prats, qué ha sido de ese hombre, la verdad del Diego son esos barras bravas que deforman su nombre, que le ponen un tono a su nombre, indistinguible, pero qué es un nombre, es pura forma, no hay refrente de los nombres, es como un número, pero esos roñosos han logrado que el nombre Diego sí tenga referente: al Diego lo congelaron, de este modo Diego es el referente de /
UD. HA SUPERADO EL Nº MAXIMO DE TIEMPO PARA ESTE MENSAJE, PUEDE MARCAR 1 PARA MAS OPCIONES.
Sexuales? Hola... Hola!!!

04 enero 2007

Rock!

Muchos (Abraxas, Notorious) hablan de la muerte del rock. Pero, ¿puede lograrse una reconfiguración del rock? ¿Qué debería tener? Hay retro, vintage, hay copia y reversión de ab-so-lu-ta-men-te todo. Recuerdo el momento en que surge el "glam" (de la mano de Bowie, en primer lugar): fue la primera rebelión contracultural contra el conformismo hippie y las expectativas de corrección política. Recuerdo lo que era el "plástico" para los hippies post 60 y para el gran David, y lo que decía Warhol en "Mi filosofía de A a B y de B a A" (1975): allí admitía que adoraba el dinero, la fama, la belleza superficial, la televisión, el cotilleo, la perversión sexual y el artificio. Ayer (y hoy) Warhol sería irreverente. En esos años, la contracultura había edificado su conjunto de juicios y obligaciones, delimitaba los "comportamientos correctos". Warhol era irreverente porque rechazaba la autoridad de esos juicios y, además, decía que "la auntenticidad-sinceridad permanente idiotiza. La distancia irónica libera un espacio psicológico que (irónicamente) puede llevar a un mayor crecimiento auténtico.

29 diciembre 2006

007

Entre tanto saludo de fin de año aburrido, sentimental, hartante y repetitivo, uno que me encantó:
Los mejores deseos para un muy jamesbondiano y triunfal 007 con licencia para matar las penas, vicisitudes y conflictos de la vida. Alegría a rolete.
Luisa Valenzuela
¡A rolar mi amor!

28 diciembre 2006

Capacidad Negativa

Mientras somos testigos (y en algunos casos activistas) de la blogofilia, ¿pudiste responder por qué los blogs son adictivos?
Heriberto Yépez dice: El blog es una microdosis de Capacidad Negativa, como la definía Keats. La Capacidad Negativa es la facultad de sostener en la mente dos o más ideas contrarias sin verte impulsado a resolver racionalmente el dilema. Lo que define al blog es la descarga. Y lo que descarga son nuestras contradicciones. Como la descarga es inusual en nuestras culturas —culturas del auto-control— se vuelve adictivo. Es, a la vez, self-blow-job, quickie y confesión, pseudo-confesión, porque confesarse es imposible. El blog es una recontrucción facial digital, cirugía plástica electrónica mediante la cual reconstruimos nuestra personalidad, ajustándola —gracias al cuerpo ficticio del texto— a nuestros deseos más narcisistas. El blog es una descarga segura. Te proteges detrás de una pantalla. Y en lo que toca al lector adicto, te diré que con él soy más cruel: nos enganchamos al blog y al Internet en la misma medida que vamos perdiendo el interés por la vida. El blog es el gossip virtual. Deberíamos estar haciendo la guerra.

20 diciembre 2006

Kafka

No puedo dejar de leerlo. Los días: sentado en el sillón, recostado en la cama, en el piso de mi balcón, leo y vuelvo a leer, avanzo en la historia de Kafka Tamura, de Nakata, encuentro claves y surgen "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo", se entromete "Carretera perdida", de David Lynch, y no puedo cerrar el libro y mirar el cielo, porque lo recuerdo, todo el tiempo, a cada minuto, y sólo faltan cincuenta páginas, cuarenta y nueve, para el final.
Más

13 diciembre 2006

Libertella

Rafael Cippolini recuerda el día en que conoció a Héctor Libertella. Cippolini tenía 22 años años y estaba en la Feria del Libro de 1989. Hacía ya algunos años (desde los 16) que "Nueva Escritura en Latinoamérica" le había enseñado --como él dice-- a leer, le había abierto un mapa donde surgían Salvador Elizondo, Severo Sarduy, entre otros. Y entonces lo vió. Héctor Libertella, en ese momento gerente del Fondo de Cultura Económica, arrodillado abajo de una mesa. Buscaba un libro o algo. Se conocieron cuando Cippolini fue a pagar un libro de Severo Sarduy. Y se hicieron amigos y escribieron juntos y Cippolini escribió una biografía sobre Libertella, que el mismo Libertella reescribió para convertir esa biografía en una autobiografía. Al morir (en octubre de este año) Libertella dejó papeles inéditos, reescrituras constantes de sus obras. Cippolini ahora se embarcó en leer todo el material que se encuentra en esa casa, testigo de los últimos días del escritor, cuando se reía de su condición con un chiste: "mirá qué paradoja: estoy hecho un deshecho".

05 diciembre 2006

El Club de Groupies

Dicen que Prats estará firmando ejemplares en este evento.

Se encuentra abierta la inscripción al Club de Groupies de A. Prats.
Pueden hacerlo enviando un mail a
agustinprats@gmail.com
¿Tachamos la doble?

28 noviembre 2006

Yo lo soñé

Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas,
arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo,
hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión celestial con la estrellada dínamo de la maquinaria nocturna,
que pobres y harapientos y ojerosos y drogados pasaron la noche fumando en la oscuridad sobrenatural de apartamentos de agua fría, flotando sobre las cimas de las ciudades contemplando jazz,
que desnudaron sus cerebros ante el cierlo bajo el El y vieron ángeles mahometanos tambaleándose sobre techos iluminados,
que pasaron por las universidades con radiantes ojos imperturbables alucinando Arkansas y tragedia en la luz de Blake entre los maestros de la guerra,
que fueron expulsados de las academias por locos y por publicar odas obscenas en las ventanas de la calavera,
que se acurrucaron en ropa interior en habitaciones sin afeitar, quemando su dinero en papeleras y escuchando al Terror a través del muro,
que fueron arrestados por sus barbas púbicas regresando por Laredo con un cinturón de marihuana hacia Nueva York,
que comieron fuego en hoteles de pintura o bebieron trementina en Paradise Alley, muerte, o sometieron sus torsos a un purgatorio noche tras noche, con sueños, con drogas, con pesadillas que despiertan, alcohol y verga y bailes sin fin,

(fragmento: Allen Ginsberg, "Aullido".)

20 noviembre 2006

Soy bipolar, ¿y?

Estoy tirado en el asiento del trabajo es-cri-bi-en-do-do, estoy de mal humor, estoy angustiado y deprimido, amargado porque no hay nada mejor que hacer que estar tirado, angustiado, deprimidosinsaberporqué y entonces papá me llamá para preguntarme dónde están las mejores putas de Buenos Aires y no me rió: no es gracioso, digo, y me pide entonces un bar, un restaurant que tenga onda, no sé, algo, y entonces le digo que se vaya a tal o a tal y por qué no a kim y novak, le digo, y no me entiende, lo repito (kimynovak) y no entiende; le digo que ahí va a encontrar locas y se ríe. No me entiende. Corto. Vuelvo a estar angustiado, me acuerdo de los grititos del viejo borracho de New Order (y me saca, me pone de peor humor del que estoy) y me acuerdo del solo de la guitarra del final, interminable y me río con la imagen esa cuando le sacan la guitarra y él (borracho) lo persigue al crew y no puede agarrarlo, y apagan las luces (o las encienden, que es lo mismo) para que todos nos vayamos del main stage del Personal (o Pérsonal, discusiones que no importaban la semana anterior).
Y entonces sonrío: dicen que Prats se convirtió en mudo pero lamentablemente no podrá aceptar la invitación de leer un texto (cuento, relato, angustias) el día miércoles 22 de noviembre. Pero se lo lee a Vanoli, que siempre es una grata sorpresa. Morrison dice que Allen Ginsberg, cuando presentaba "Aullido", hacía locuras. ¿Qué puede hacer Prats? ¿Qué vas a hacer vos, Prats, cuando algún día te subas a un escenario? ¿Cuando por fin te cuelgues como cuando te colgabas del IMPA? No delires, Prats, esas son cosas que hacía Ginsberg, no vos.

¿Alguien?

¿Alguien subió al tercer piso del Correo? ¿Alguien atravesó la oscuridad y unas pantallas con gente que habla de su trabajo en YPF? ¿Alguien caminó entre la oscuridad y un ambiente de fábrica, donde pareciera que uno está solo? ¿Alguien se detuvo en tres pantallas con la imagen de una edificio o una fábrica, no sé bien, pero de la que comienza a surgir un humo espeso? ¿Alguien sintió la necesidad de bailar? ¿de gritar? ¿de llorar o susurrar palabras que no tengan sentido?
Yo sí.

10 noviembre 2006

Animal Planet

Anoche, los editores de Planeta tragaban alfileres, miraban para otro lado. Si alguno de nosotros (cualquiera de nosotros) abría el catálogo de la editorial y buceaba entre los "renombrados" escritores de su fondo, el nombre del próximo premio Planeta quizás caía como caen las manzanas cuando están pasadas de maduras, podridas. Y el ganador es... Federico Andahazi. El descubridor del clítoris, el que hizo poner colorada a la señora Amalia, el que indignó a la señora Amalia, como dije, y también a Mirtha (me pongo de pie, desde luego) por su retrato ficcional en Las piadosas. El que tiene chamuyo barato en bares de extranjeros o en premios literarios varios. El que dice que escribe junto a la pileta de su casa, con una laptop, mientras el sol (de enero) no da tregua a sus ojos ni a la pantalla. Ganó Andahazi: fue el intento de Planeta por hacer transparente el Riachuelo.

06 noviembre 2006

Luces

¿Querés luces? A los primeros murmullos-robóticos de Daft Punk, el público deliró. La cancha uno del Club Ciudad de Buenos Aires, en ese piso de plástico blanco-negro, y en cada centímetro de la zona del main stage, cada-uno-de-nosotros miraba hacia el escenario como si allí fuese a proclamarse una verdad. Y explotó. Visual y sonoramente. El show de Daft Punk dejó con la boca abierta a cualquiera que pasaba, como si los extraterrestres se comunicaran, a través de ese triángulo (algunos hacían referencia a Dios, esa partícula que se volvió loca), de esa pirámide (un arco iris en forma de pirámide) psicodélica. Lo miraste, drogado o no, sacado o no, fulminado o no, pero lo miraste y miraste al público, esa masa que se movía para arriba y para abajo, esa masa uniforme que saltaba, que gritaba, que decía qué flash y que transmitía algo, quizás energía de otro mundo, de otro tiempo. Quizás. Sin duda deliré tanto tanto como cuando escuché el comienzo de Redondo Beach a cargo de Patti Smith, a pesar del micrófono que hacía falso contacto y a pesar del frío: ahí también deliré y me gustó.
Se la volvió a encontrar.
-¿Qué?- la eternidad.
Es el sol mezclado
al mar.
Rimbaud además, en el mismo libro, decía algo: "Eso ha terminado. Hoy sé saludar a la belleza".
Morrison: luche y viva.
pd. ¿Alguna vez Lautaro Vilo le errará a los colchones? Espero que no. (ref: "Los Demonios", en el Espacio Callejón. Vea y comente)